Sermón del Domingo (23-2-2020)

CULTO DE LA MAÑANA

Marcos 10:1-12, Jesús enseña acerca del divorcio

CULTO DE LA TARDE

Preg. 7 Catecismo Mayor de Westminster, Los atributos comunicables de Dios

Sermón del Domingo (16-2-2020)

CULTO DE LA MAÑANA

Marcos 9:42-50, Caer de la fe y ser echado al Infierno

CULTO DE LA TARDE

Preg. 7 Catecismo Mayor de Westminster, Los atributos de Dios (II)

Los Españoles Vistos por Servet

La descripción de Servet es breve pero áspera. Contiene detalles bien curiosos, como lo referido al maquillaje de las mujeres.

Después de decir que la tierra es árida y trabajada por sequías, afirma de los habitantes «que son de buena disposición para las ciencias, pero que estudian poco y mal, y cuando son semidoctos se creen ya doctísimos, por lo cual es mucho más fácil encontrar un español sabio fuera de su tierra que en España. Forman grandes proyectos, pero no los realizan, y en la conversación se deleitan en sutilezas y sofisterías. Tienen poco gusto por las letras, imprimen pocos libros, y suelen valerse de los que les vienen de Francia. El pueblo tiene muchas costumbres bárbaras, heredadas de los moros. Las mujeres se pintan la cara con albayalde y minio, y no beben vino. Es gente muy templada y sobria la española, pero la más supersticiosa de la tierra. Son muy valientes en el campo, sufridores de trabajos, y por sus viajes y descubrimientos han extendido su nombre por toda la superficie de la tierra».

Marcelino Menéndez y Pelayo, Historia de los heterodoxos españoles, vol. 2, p. 267-268.

El albayalde y el minio son derivados del plomo. El primero, se usaba para blanquear la piel, y el segundo, para poner las mejillas doradas. Es decir, las mujeres se morían, literalmente, por seguir los cánones de belleza de la época. Pero no bebían vino. Esto último ha cambiado. Sobre todo, las nuevas generaciones, en las que las jovencitas en el botellón beben tanto como los chicos.

 

 

La “Victoria Final” de la Izquierda, ¿Es Inevitable?

Cartel electoral 1977

Como dijimos en el anterior artículo, el Golpe de Praga nos ofrece un muy buen ejemplo de cómo implantar una dictadura a partir de unas elecciones democráticas. A partir de este ejemplo exitoso de toma del poder por comunistas, nos podemos preguntar: ¿es este sólo un caso puntual o en todo caso pasado, o de él se pueden extraer patrones de conducta de izquierdas y derechas que sean permanentes y que tengan que ver con lo que vivimos hoy en nuestras sociedades occidentales?

 

La gran paradoja de la izquierda

Desde la Revolución francesa, inicio de los regímenes democráticos liberales en Europa, es clásica la distinción entre izquierdas y derechas, y desde hace más de un siglo, la de socialistas y comunistas dentro de la izquierda. Ha sido en el siglo XX cuando se ha normalizado la participación de las izquierdas en la vida política de los distintos países, primero de los partidos socialistas y luego de los comunistas. Sigue leyendo