Categoría: Cultura Actual

“¡Hay que Ocupar la Estación de Sants y Tomar el Aeropuerto del Prat!” (Barcelona, 1987)

Mani estudiantes

Era un sábado por la mañana y en un local cercano a la Estación de Sants nos encontrábamos centenares de delegados de los recién creados Consejos Escolares, de los institutos de secundaria de Barcelona y de su cinturón industrial. Yo asistía en representación del mío, un instituto sito en un barrio prácticamente a las afueras de Tarrasa, allí donde se acaban los pisos y empieza literalmente el campo. Se trataba, pues, de la primera asamblea convocada por un antes desconocido sindicato estudiantil, y en ella se intentaba coordinar acciones durante las huelgas de estudiantes de secundaria, principalmente en contra del examen de acceso a la Universidad, la famosa Selectividad. Eran los inicios de 1987.

Por aquel entonces, yo acababa de cumplir 18 años. Era un joven greñudo, de estética entre “heavy” y “hippie”, confeccionada Sigue leyendo

El Nada Nuevo Feminismo Supremacista: La Leyenda Eslava de la Guerra de las Mujeres

Věnceslav_Černý_-_Ctirad_a_Šárka

El feminismo radical o supremacista, propugnado agresivamente por las izquierdas y asumido dócilmente por las derechas, se ha convertido en uno de los rasgos dominantes de nuestro tiempo, por no decir el principal. Desde sus inicios contemporáneos, en los que reivindicaba la igualdad entre sexos por el derecho al voto, se ha llegado hasta la actual discriminación positiva a las mujeres en el trabajo o en estudios por el solo hecho de ser mujeres, es decir, en realidad, a la discriminación negativa de los varones por el solo hecho de serlo. Se ha visto recientemente un ejemplo bien elocuente de esto mismo: una universidad española ha decidido otorgar a las tesis doctorales presentadas por mujeres un punto extra, por la única razón de haber sido escritas por mujeres. De establecer por ley una teórica paridad en los centros de decisión, se está pasando, como resulta evidente por todas partes, a que sean las mujeres las que copen la mayoría de estos puestos, como ha pasado ya en ciertas carreras clave para la sociedad, como es la judicial.

Hoy en día se conoce todo este proceso como el “empoderamiento” de las mujeres, anglicismo proveniente del inglés empowering. Tal es su predominio, que el empoderamiento, a pesar de que no es más que un desdichado palabro más de la jerga feminista, es un término aceptado recientemente por la Real Academia de la Lengua, el cual en el contexto del feminismo puede significar tanto “fortalecer” o “hacer fuerte” como la “toma del poder” por parte las mujeres. Es decir, la dictadura del proletariado, pero en versión fémina. En sus expresiones más delirantes, se propugna, en público, como también se ha hecho recientemente en España, la castración selectiva de los niños varones al nacer, sin que por ello pase nada, pues todo se disculpa o se ve normal. Como tampoco parece ser digno de información para los medios los últimos casos de asesinatos, por parte de parejas de lesbianas, de sus propios hijos varones, como recientemente ha ocurrido con distintas parejas al otro lado del Atlántico. Todo esto, en un clima de agresividad creciente hacia el sexo masculino, que se puede percibir simplemente con dar un paseo haciendo atención a las pintadas en las paredes de cualquier ciudad española.

Ante todo esto, uno puede ­llegar a sorprenderse y hasta sentirse intimidado por el grado de exaltación feminista al que asistimos. Sin embargo, el feminismo, y su objetivo último, el empoderamiento o la toma del poder por las mujeres, no es nada nuevo en la historia de los hombres. Nada hay nuevo bajo el sol, como dice la Biblia. Y procesos como estos en la historia, al igual que cualquier otra plaga en el campo, llegan, se reproducen, incluso hasta el punto que van a acabar con todo, pero finalmente mueren. Porque ya no dan más de sí y porque tenían que hacerlo. Y pasan así a la historia por otro buen número de siglos.

El tema del empoderamiento o revuelta de los mujeres contra los hombres no es ninguna novedad en la humanidad. Lo encontramos en la mitología europea desde bien antiguo –el mito de las amazonas–, mitología que se vio también en parte reflejada en las tribus de mujeres guerreras en el tiempo de la Conquista de América. Pero este motivo se encuentra también particularmente reflejado en la ancestral leyenda eslava –checa o bohemia– de Vlasta y Sárka (y del desdichado personaje masculino, Ctirad), leyenda también conocida como La Guerra de las Mujeres (guerra contra los varones). A nosotros, esta historia nos resulta bastante desconocida. He aquí, pues, lo que dice la leyenda:

Sigue leyendo

Aborto en España: Más de Dos Millones de Seres Humanos Muertos

Human_Fetus2

En España, el aborto es legal desde el año 1985, cuando fue aprobado por el primer gobierno socialista presidido por Felipe González. La ley de 1985 fue una ley de supuestos: grave riesgo para la salud física o psíquica de la madre, malformación del feto y violación. En teoría, se prescribía prisión para la mujer y los médicos que practicaran abortos fuera de estos tres supuestos. En realidad, la ley era muy permisiva, porque bastaba alegar la “angustia” para la mujer para realizarlo sin problemas.

En 2010, con el segundo gobierno presidido por José Luis Rodríguez Zapatero, la ley del aborto en España se equiparó a la mayoría de los países de Europa, en los que el aborto es sin restricciones normalmente hasta las 14 primeras semanas de gestación. No obstante, desde la llegada de Zapatero al poder el número de abortos se había disparado. El país todavía vivía su, según se mire, mejor momento económico de la historia, antes del estallido de la crisis a finales de 2008.

El Partido Popular presentó en el año 2010 un recurso al Tribunal Constitucional contra la nueva ley del aborto. Ocho años después, el Tribunal Constitucional sigue sin declararse al respecto.

Durante el primer gobierno de Rajoy, en el que el Partido Popular gobernaba por mayoría absoluta, se elaboró un proyecto de reforma de la ley del 2010. Justo antes de su aprobación por el Consejo de Ministros, la ley fue retirada motu proprio por el presidente Mariano Rajoy. Esta retirada propició la dimisión, en septiembre de 2014, de su impulsor, el Ministro de Justicia Alberto Ruiz Gallardón.

La siguiente tabla muestra la evolución del aborto en España durante los últimos treinta y tres años. Cabe destacar que se refiere sólo a los abortos quirúrgicos, sin incluir los abortos químicos (la “píldora del día después”). Tampoco están disponibles los datos del año 2017.

Sigue leyendo

Cuando la Izquierda Todavía Le Cantaba a Dios

 

“Sólo le pido a Dios” –canción compuesta por el cantante argentino León Gieco en 1978, versionada entre muchos otros por la también argentina Mercedes Sosa y popularizada aquí en España en los años 80 por la, por decirlo de algún modo, estrella del tardofranquismo, Ana Belén, quien con su marido Víctor Manuel se reconvirtió a las ideas comunistas por allá los años de la Transición– es una muestra de la llamada Teología de la Liberación puesta en música. Sigue leyendo

Cuando Obama Defendía el Matrimonio

En diciembre del 2008, un Obama reciéntemente elegido como Presidente de los EEUU comparecía en la iglesia de Rick Warren. Allí, con toda la desfachatez del mundo, y ante los vítores y aplausos de los asistentes, dijo cosas como:

“el matrimonio es la unión entre un hombre y una mujer”

“para mí, como cristiano, es también una unión sagrada, en la que Dios está en medio”.

Por aquel entonces, el gaymonio todavía era una chaladura de países como Países Bajos, Bélgica, España, Canadá y Sudáfrica (y para de contar). Bien, pues este mismo hombre, Obama, es el que en 2015 implantaría el gaymonio en los EEUU a escala nacional. Y después de él, al universo.

¿Lecciones?

1) Lo conveniente, en términos de popularidad, y lo peligroso que resulta, a los pastores avalar y promocionar candidatos y posturas considerados como “progresistas” (véase, Warren).

2) La facilidad con que los políticos mienten sin rubor alguno (véase, Obama).

3) La facilidad con que los evangélicos nos dejamos engañar por unos y otros.

Nota: Personalmente, el estilo de Obama me recuerda terriblemente al de los partidos en la campaña en España que se ríen directamente de sus electores, quienes los van a seguir votando fielmente (sean de derechas o de izquierdas).

El vídeo en cuestión (está en inglés, pero se puede tener los subtítulos apretando al cuarto icono de la parte de abajo, comenzando por la derecha)

La Asunción de María y España

Fiesta de Asunción y de Vaquillas

El mes de agosto, en España, es el mes de vacaciones por excelencia. Desde las últimas décadas del siglo pasado (aproximadamente, a partir de la irrupción masiva del turismo, allá por los años sesenta) el mes de agosto viene a ser sinónimo de ciudades vacías, playas llenas e innumerables fiestas locales en los pueblos, amenizadas por vaquillas, verbenas y cohetes. Y si uno se pregunta por qué es precisamente el mes de agosto el elegido para toda esta deserción masiva de la vida cotidiana, normalmente se responde culpando al excesivo calor de este mes. Lo cual es curioso, porque es agosto cuando normalmente empiezan a bajar algo los rigores del verano. Lo peor, julio, se pasó, y trabajando.

Es en este contexto, tan típicamente hispánico, en el que se encuentra la festividad de la Asunción de María, que se celebra el 15 de agosto. Justo a la mitad del mes, como hecho aposta. Sigue leyendo

El Primer “Matrimonio” Homosexual de la Historia

NERÓN, de Edward Champlin

—Que cante, puede pasar; pero que un César baile pantomimas en público… No; sería ya demasiado, y creo que Roma no estará dispuesta a tolerarlo.

—Roma, querido, tolerará eso y mucho más. Seguro estoy de que el Senado le dará un voto de gracias al Padre de la patria y de que la plebe se entusiasmará contemplando al César convertido en bufón por divertirla.

— ¿Es posible llegar a tanto envilecimiento?

Petronio se encogió de hombros y replicó:

—Como vives metido en tu casa, pensando en Ligia, ignoras lo que ocurrió hace dos días: Nerón se unió en matrimonio con Pitágoras públicamente, y Pitágoras se presentó vestido de novia. Parece que esto traspasa los límites de la locura, ¿no es verdad? Pues no quedó en eso; Nerón llamó a los flámines (sacerdotes), y los flámines acudieron y celebraron la ceremonia con toda solemnidad. Yo lo presencié y confieso, que aunque soy capaz de presenciar impasible los actos más desatentados, el que te refiero me hizo pensar que si los dioses existen debieron dar allí mismo evidentes muestras de su cólera. Pero Nerón no cree en los dioses, y tiene razón.

—Según eso, Nerón es sumo sacerdote, dios y ateo, todo en una pieza — dijo Vinicio.

— Precisamente —contestó riendo Petronio.—No se me había ocurrido; y reconozco que es una amalgama sin igual en el mundo.

—Pero es necesario completarla—repuso tras breve pausa,—agregando que ese sumo sacerdote que no cree en los dioses y ese dios que de los dioses se burla, los teme, siendo ateo. Lo acontecido en el templo de Vesta demuestra claramente su temor.

— ¡En qué sociedad vivimos!

— A tal sociedad, tal César. Pero este estado de cosas no puede durar eternamente.

Henryk Sienkiewicz, Quo Vadis, (Barcelona: Sopena, 1912), p. 185s.