Categoría: Cultura Actual

La “Victoria Final” de la Izquierda, ¿Es Inevitable?

Cartel electoral 1977

Como dijimos en el anterior artículo, el Golpe de Praga nos ofrece un muy buen ejemplo de cómo implantar una dictadura a partir de unas elecciones democráticas. A partir de este ejemplo exitoso de toma del poder por comunistas, nos podemos preguntar: ¿es este sólo un caso puntual o en todo caso pasado, o de él se pueden extraer patrones de conducta de izquierdas y derechas que sean permanentes y que tengan que ver con lo que vivimos hoy en nuestras sociedades occidentales?

 

La gran paradoja de la izquierda

Desde la Revolución francesa, inicio de los regímenes democráticos liberales en Europa, es clásica la distinción entre izquierdas y derechas, y desde hace más de un siglo, la de socialistas y comunistas dentro de la izquierda. Ha sido en el siglo XX cuando se ha normalizado la participación de las izquierdas en la vida política de los distintos países, primero de los partidos socialistas y luego de los comunistas. Sigue leyendo

Sobre el Comunicado de la FEREDE acerca del Debate sobre la Pertenencia de los Hijos

La polémica por el pin parental sigue creciendo y sumando actores. Ayer lunes, 20 de enero, la FEREDE hizo público un comunicado en el que pedía que Gobierno y oposición no “siembren desconfianza” entre la escuela y los padres. De esta manera, el comunicado calificaba como “falso debate” la polémica creada por las declaraciones de la ministro Celaá, en las que afirmó que los hijos no son “propiedad de los padres”.

En este sentido, FEREDE declaró que “nadie puede seriamente poner en duda el vínculo natural y el sentido de pertenencia”, así como la prioridad de los padres en “todo lo necesario para el sano y feliz desarrollo de los hijos” frente a cualquier otra institución.

Tras disertar acerca del ejercicio de la patria potestad por los padres “con la ayuda del Estado”, y como conclusión a dicha disertación, FEREDE aseveró sobre lo “desafortunado” que es “sugerir desde el Gobierno, de manera directa o indirecta, que “el Estado debe proteger a los niños de sus padres”,  como también lo es desde la oposición sugerir que “los padres tienen que proteger a sus hijos del Estado”.

Por último, FEREDE instó a Gobierno y oposición a que “se cuiden mucho” de sembrar desconfianza entre Estado y ciudadanos.

Hasta aquí, pues, resumido, el comunicado. Ahora muy bien pueden venir unas palabras de comentario. Sigue leyendo

Cómo Implantar una Dictadura Después de unas Elecciones Democráticas: El Golpe de Praga (1948)

Estrella Roja

Tras la II Guerra Mundial, Checoslovaquia estaba en un impasse en cuanto a su definición ante los dos grandes bloques que comenzaban a conformar la Guerra Fría. El país había sido liberado por tropas soviéticas, pero mantenía el mismo sistema político democrático y liberal anterior a la guerra; fue incluido por los americanos en el Plan Marshall, pero también obligado a renunciar al mismo por los soviéticos.

En 1946, hubo las primeras elecciones tras la guerra. En ellas, el partido comunista obtuvo el 43% en Bohemia, el 34% en Moravia y el 30% en Eslovaquia. En Eslovaquia, el Partido Demócrata –conservador y agrarista– fue el claro vencedor, obteniendo el 60% de los votos. Sigue leyendo

Sánchez, Celaá: No Encuentro las Palabras Correctas para Hablar

“Pero yo y mi casa serviremos a Jehová” (Josué 24:15)

En España andamos algo alterados con el así llamado pin parental. ¿De qué estamos hablando con lo del pin parental? Pues simplemente se refiere a la supervisión por parte de los padres, y en su caso autorización previa, de que sus hijos participen en charlas y actividades de colectivos homosexuales y feministas en los colegios –charlas y actividades que no forman parte del contenido curricular de los estudios y que hasta ahora se dan sin que los padres puedan objetar o decidir si sus hijos asisten o no–.

Pues al lío. Como reacción a la implantación del pin parental en la Comunidad de Murcia, y su posible extensión en las de Andalucía y Madrid, el recientemente estrenado gobierno socialcomunista de Pedro Sánchez ofreció ayer (17 de enero 2020) un espectáculo imponente, soberbio, apoteósico. Lo bordó, simplemente. No exageramos. Chapó.

Primeramente, Pedro Sánchez mismo, en modo tuitero, se nos pone serio diciendo: “El pin parental vulnera el derecho de los niños y niñas a la educación. Se trata de un derecho fundamental, un derecho constitucional. Seremos firmes”.

A continuación, la ministra de Educación, Isabel Celaá, descolló en eminencia con la siguiente declaración: “No podemos pensar de ninguna manera que los hijos pertenecen a los padres. Hablamos de interés del menor, de los derechos constitucionales de los menores”.

Indescriptible Sánchez. ¿Vulnera el pin parental el “derecho de los niños y niñas a la educación”, derecho constitucional, tratándose como se trata de contenidos ideológicos al margen del programa de estudios? Los menores han de asistir obligatoriamente a estas charlas extraescolares sin que los padres puedan siquiera decir algo al respecto. ¿Cuándo los españoles, como dicen ellos, nos hemos dado “esta” Constitución? ¿Se trata de la Constitución de 1978, anterior en un año a la fecha de la despenalización de la homosexualidad en España? No sé, algo no me cuadra a mí. ¿Cuál es, pues, verdaderamente el “marco legal” en que vivimos, que en la actualidad, en según qué casos, se declara no vigente, y que al mismo tiempo resulta de utilidad para amparar un gigantesco adoctrinamiento de la población, sin que ella no pueda decir ni pío?

Pero es Celáa, sin duda, la que muy bien podría pagar con esta perla su entrada en el panteón del monte Olimpo, al decir que “de ninguna manera los hijos pertenecen a los padres”. Traducida en cristiano, Celaá está diciendo que la patria potestad en España ha dejado de existir, así porque lo dice ella, a no ser que se entienda esta como que los padres han de seguir cuidando de sus hijos como usufructuarios, mientras que la propiedad de los mismos ha pasado ya de facto al Estado.

¿Cuándo los españoles hemos decidido convertirnos en esclavos?

¡Ah! ¡Cómo me vienen al espíritu, mutatis mutandi, aquellas viejas palabras cantadas por Cat Stevens!

How can I tell you
That I love you
I love you
But I can’t think of right words to say

Sí, en verdad, ante todo esto, no encuentro las palabras correctas para hablar. Por lo que mejor callar.

Y tampoco pasa nada porque me calle. Ya hablé en su día, quince años atrás. Cuando la mayoría de pastores evangélicos en España se puso de perfil.

 

 

“¡Hay que Ocupar la Estación de Sants y Tomar el Aeropuerto del Prat!” (Barcelona, 1987)

Mani estudiantes

Era un sábado por la mañana y en un local cercano a la Estación de Sants nos encontrábamos centenares de delegados de los recién creados Consejos Escolares, de los institutos de secundaria de Barcelona y de su cinturón industrial. Yo asistía en representación del mío, un instituto sito en un barrio prácticamente a las afueras de Tarrasa, allí donde se acaban los pisos y empieza literalmente el campo. Se trataba, pues, de la primera asamblea convocada por un antes desconocido sindicato estudiantil, y en ella se intentaba coordinar acciones durante las huelgas de estudiantes de secundaria, principalmente en contra del examen de acceso a la Universidad, la famosa Selectividad. Eran los inicios de 1987.

Por aquel entonces, yo acababa de cumplir 18 años. Era un joven greñudo, de estética entre “heavy” y “hippie”, confeccionada Sigue leyendo

El Nada Nuevo Feminismo Supremacista: La Leyenda Eslava de la Guerra de las Mujeres

Věnceslav_Černý_-_Ctirad_a_Šárka

El feminismo radical o supremacista, propugnado agresivamente por las izquierdas y asumido dócilmente por las derechas, se ha convertido en uno de los rasgos dominantes de nuestro tiempo, por no decir el principal. Desde sus inicios contemporáneos, en los que reivindicaba la igualdad entre sexos por el derecho al voto, se ha llegado hasta la actual discriminación positiva a las mujeres en el trabajo o en estudios por el solo hecho de ser mujeres, es decir, en realidad, a la discriminación negativa de los varones por el solo hecho de serlo. Se ha visto recientemente un ejemplo bien elocuente de esto mismo: una universidad española ha decidido otorgar a las tesis doctorales presentadas por mujeres un punto extra, por la única razón de haber sido escritas por mujeres. De establecer por ley una teórica paridad en los centros de decisión, se está pasando, como resulta evidente por todas partes, a que sean las mujeres las que copen la mayoría de estos puestos, como ha pasado ya en ciertas carreras clave para la sociedad, como es la judicial.

Hoy en día se conoce todo este proceso como el “empoderamiento” de las mujeres, anglicismo proveniente del inglés empowering. Tal es su predominio, que el empoderamiento, a pesar de que no es más que un desdichado palabro más de la jerga feminista, es un término aceptado recientemente por la Real Academia de la Lengua, el cual en el contexto del feminismo puede significar tanto “fortalecer” o “hacer fuerte” como la “toma del poder” por parte las mujeres. Es decir, la dictadura del proletariado, pero en versión fémina. En sus expresiones más delirantes, se propugna, en público, como también se ha hecho recientemente en España, la castración selectiva de los niños varones al nacer, sin que por ello pase nada, pues todo se disculpa o se ve normal. Como tampoco parece ser digno de información para los medios los últimos casos de asesinatos, por parte de parejas de lesbianas, de sus propios hijos varones, como recientemente ha ocurrido con distintas parejas al otro lado del Atlántico. Todo esto, en un clima de agresividad creciente hacia el sexo masculino, que se puede percibir simplemente con dar un paseo haciendo atención a las pintadas en las paredes de cualquier ciudad española.

Ante todo esto, uno puede ­llegar a sorprenderse y hasta sentirse intimidado por el grado de exaltación feminista al que asistimos. Sin embargo, el feminismo, y su objetivo último, el empoderamiento o la toma del poder por las mujeres, no es nada nuevo en la historia de los hombres. Nada hay nuevo bajo el sol, como dice la Biblia. Y procesos como estos en la historia, al igual que cualquier otra plaga en el campo, llegan, se reproducen, incluso hasta el punto que van a acabar con todo, pero finalmente mueren. Porque ya no dan más de sí y porque tenían que hacerlo. Y pasan así a la historia por otro buen número de siglos.

El tema del empoderamiento o revuelta de los mujeres contra los hombres no es ninguna novedad en la humanidad. Lo encontramos en la mitología europea desde bien antiguo –el mito de las amazonas–, mitología que se vio también en parte reflejada en las tribus de mujeres guerreras en el tiempo de la Conquista de América. Pero este motivo se encuentra también particularmente reflejado en la ancestral leyenda eslava –checa o bohemia– de Vlasta y Sárka (y del desdichado personaje masculino, Ctirad), leyenda también conocida como La Guerra de las Mujeres (guerra contra los varones). A nosotros, esta historia nos resulta bastante desconocida. He aquí, pues, lo que dice la leyenda:

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Aborto en España: Más de Dos Millones de Seres Humanos Muertos

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En España, el aborto es legal desde el año 1985, cuando fue aprobado por el primer gobierno socialista presidido por Felipe González. La ley de 1985 fue una ley de supuestos: grave riesgo para la salud física o psíquica de la madre, malformación del feto y violación. En teoría, se prescribía prisión para la mujer y los médicos que practicaran abortos fuera de estos tres supuestos. En realidad, la ley era muy permisiva, porque bastaba alegar la “angustia” para la mujer para realizarlo sin problemas.

En 2010, con el segundo gobierno presidido por José Luis Rodríguez Zapatero, la ley del aborto en España se equiparó a la mayoría de los países de Europa, en los que el aborto es sin restricciones normalmente hasta las 14 primeras semanas de gestación. No obstante, desde la llegada de Zapatero al poder el número de abortos se había disparado. El país todavía vivía su, según se mire, mejor momento económico de la historia, antes del estallido de la crisis a finales de 2008.

El Partido Popular presentó en el año 2010 un recurso al Tribunal Constitucional contra la nueva ley del aborto. Ocho años después, el Tribunal Constitucional sigue sin declararse al respecto.

Durante el primer gobierno de Rajoy, en el que el Partido Popular gobernaba por mayoría absoluta, se elaboró un proyecto de reforma de la ley del 2010. Justo antes de su aprobación por el Consejo de Ministros, la ley fue retirada motu proprio por el presidente Mariano Rajoy. Esta retirada propició la dimisión, en septiembre de 2014, de su impulsor, el Ministro de Justicia Alberto Ruiz Gallardón.

La siguiente tabla muestra la evolución del aborto en España durante los últimos treinta y tres años. Cabe destacar que se refiere sólo a los abortos quirúrgicos, sin incluir los abortos químicos (la “píldora del día después”). Tampoco están disponibles los datos del año 2017.

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