El Canto de Salmos Como Medio de Gracia, por Juan Le Quesne

Luz

Una de las razones por las que el canto de los Salmos es inigualable es que, por ser la Palabra de Dios, se convierte en uno de los medios de gracia por excelencia. Razón por la cual, los creyentes lo tendríamos que tener en la mayor estima.

Presentamos el testimonio de Juan le Quesne (seguramente el burgalés Juan Encinas, hermano del reformista Francisco Encinas), el autor del primer Salterio en español, a principios del siglo XVII:

Pues luego aprended la Ley de Dios, leedla y entendedla, leed su voluntad singularmente en los Salmos de David, llenos de divina alabanza, y hallaréis que más blanda es que el óleo, mas preciosa que el oro, más pura que la fina plata. Esta es la que principalmente provoca a los hombres que se den a Dios, convida a los pobres, alumbra a los corazones, purifica la lengua, prueba la conciencia, santifica el alma, conforta la fe, ahuyenta la tentación, menosprecia el pecado. Esta es la que hace de los ignorantes sabios, de los pequeños grandes, refrena el ánimo, prohíbe la liviandad, templa el dolor, pone esperanza, sana a los dolientes, fortalece a los enfermos, da gracia a los que creen, humilla a los reyes, ensalza del estiércol con los príncipes a los pobres y humildes, y nos demuestra el derecho y verdadero camino que debemos tener y seguir.