El Último Calvinista en Francia: Auguste Lecerf

Auguste Lecerf (izquierda), Sergius Bulgakov (centro) y Fritz Lieb (derecha) en 1933.

Una de las personalidades por las que, como cristiano, siento más aprecio y simpatía es la del pastor y profesor reformado Auguste Lecerf.  Ni su conversión ni su posterior evolución teológica e intelectual se explican por las condiciones familiares o eclesiales en las que vivió, en las que predominaban las ideas liberales. Lecerf fue un verdadero reformado confesional, en un sentido pleno de la palabra. En él se percibe la verdadera y continua “renovación del entendimiento” a la que todos los cristianos somos llamados (Romanos 12:1-2), dirigida siempre por la autoridad de Dios quien habla en las Sagradas Escrituras. Lecerf no fue perfecto y como todos los hombres tuvo también sus fallos, pero en su vida y obra se ve claramente el llamamiento y bendición de Dios.

“LECERF Auguste – Pastor reformado, profesor de teología. Nacido el 18 de septiembre de 1872 en Londres; muerto el 1 de septiembre de 1943. Hijo (oficialmente, porque su verdadero padre era un noble escocés) de René Lecerf, francés, refugiado en Londres tras la Comuna de París, en la que participó, y de Stela Élisa Ramonetti, inglesa de ascendencia italiana, quien también participó en la Comuna de París. Se casó el 28 de septiembre de 1893 con Andréa Elisabeth Léré. Cuatro hijos.

De padres agnósticos y anticlericales, que regresaron a Francia tras la amnistía de los Comuneros, Auguste Lecerf se convirtió al protestantismo durante su adolescencia, principalmente tras la lectura de las obras de Juan Calvino (fue bautizado, parece ser, a los 17 años). Después de una estancia en la Escuela preparatoria para el ministerio evangélico de  Batignolles, hizo sus estudios en la Facultad de teología de París entre 1891 y 1895. Sus convicciones calvinistas se revelan ya en su tesis de bachilerato en teología, sostenida en diciembre de 1895, titulada El determinismo  de la responsabilidad en el sistema de Calvino. Consagrado como pastor en febrero de 1896 en París (templo del Espíritu Santo), es primeramente pastor auxiliar en Elbeuf (1895-1896), pastor en Saint-Lô-Le Chefresne (Manche) desde 1896 hasta 1902, después en Courseulles-sur-Mer (Calvados) hasta 1908. Bajo su influencia, en 1906, la Iglesia de Courseulles decide adherirse a la Unión nacional de las Iglesias reformadas (llamada “Union de Jarnac”; Lecerf mismo participó en la asamblea constitutiva en Jarnac, en octubre de 1906). A pesar de sus convicciones doctrinales que les hacían más cercano de la corriente evangélica, Auguste Lecerf permanece fiel a esta Unión de Iglesias cuando ella se fusiona con la Unión de las Iglesias liberales para formar la Unión de las Iglesias reformadas. Y continúa siendo miembro de esta última Unión de Iglesias hasta la reunificación de 1938, y la formación de la Iglesia reformada de Francia. En 1908, el abandona Courseulles por Lunéville y, durante la Primera Guerra mundial, estuvo en filas como capellán. Por sus deseos de prepararse a la enseñanza de la teología, que él considera como su principal vocación, al final de la guerra viene a París para efectuar las investigaciones necesarias para la redacción de sus tesis de licencia y de doctorado. Es, primeramente, capellán a medio tiempo, después, a partir de 1922, añade a esta función la de secretario general de la Asociación de estudiantes protestantes de París. En 1932, fue pastor ayudante de la Iglesia reformada de Passy-Annonciation y, en 1934, agente general de la Sociedad bíblica, lo que le permite ser uno de los colaboradores importantes de la Biblia del centenario. En paralelo a esto, enseña a la Facultad de teología de París, desde 1922, el griego y el inglés. Después, poco a poco, da cursos libres de teología reformada, que encontraron un éxito real entre los estudiantes y entre el público. De manera que en diciembre de 1936 fue oficialmente designado para la enseñanza de la dogmática. En 1938, sostuvo su tesis de doctorado en teología (Del fundamento y de la especificación del conocimiento religioso) y obtuvo entonces el título de profesor de dogmática, que conserva hasta su muerte. Auguste Lecerf puede ser considerado como el principal restaurador de los estudios calvinistas en Francia. En diciembre de 1927, funda y preside la Sociedad calvinista de Francia (de quien E. Doumergue es el presidente de honor); al mismo tiempo, publica el Boletín de la Sociedad calvinista de Francia. En 1935 también es nombrado miembro del Comité de la Sociedad de la Historia del Protestantismo francés. De opiniones políticas conservadoras y nacionalistas, es monárquico miembro de la Asociación Sully, que agrupa a los protestantes cercanos de la Acción Francesa. Durante la Segunda Guerra Mundial, sin embargo, se declara hostil a la Colaboración.

Además de su “tesis” de bachillerato en teología ya orientada hacia el pensamiento de Calvino, Auguste Lecerf publicó dos volúmenes de Introducción a la dogmática reformada. El primero en 1931, su tesis de licencia y el segundo en 1938, su tesis de doctorado. Aunque ella no estaba marcada por una profunda originalidad, el pensamiento neo-calvinista de Lecerf es interesante en el sentido que reacciona a la vez contra la influencia de las ciencias sociales y contra la teología dominante al final del siglo XIX, en la que ve sobretodo una expresión sentimental y subjetiva de la religión. Para él, al contrario, Dios no puede depender de la manera en la que sus criaturas pueden aprehenderlo, no más en el orden de lo real que en el del pensamiento. Por su enseñanza, y por sus escritos, marca una etapa importante en la viva reacción que se desarrolló durante el periodo de Entreguerras y en contra de los métodos usuales en el siglo XIX. Pero sin duda, el número bastante limitado de sus publicaciones limitó la difusión de su pensamiento.

Sus principales publicaciones ya han sido señaladas; citemos también su libro póstumo titulado Estudios calvinistas (Neuchâtel, 1949), con una introducción de André Schlemmer.

André ENCREVÉ.”

[Artículo aparecido en Jean-Marie Mayeur, André Entrevé, Les Protestants (París: Beauchesne, 1993), pp. 287-289. Nuestra traducción.]

A estas palabras, sólo podría efectuar unas pequeñas matizaciones, provinientes de la información dada por uno de los alumnos de Lecerf, Pierre Courthial -quien fuera el primer decano de la Facultad Libre de Teología Reformada de Aix-en-Provence- en su conferencia La Fe reformada en Francia:

1º La conversión de Lecerf se produjo cuando todavía vivía en Inglaterra, tras la lectura “fortuita” del Nuevo Testamento. Su conversión conoció la oposición por parte de sus padres. Posteriormente, fue en París donde a los 17 años obtuvo la Institución de Calvino en un “bouquiniste” (tienda de libros viejos).

2º Ciertamente, Auguste Lecerf ingresó en una denominación reformada francesa digamos de tendencia liberal. No obstante, hay que tener en cuenta que previamente Lecerf había sido expulsado de la Unión de Iglesias reformadas evangélicas (en teoría, ortodoxas), ¡por predicar la doctrina de la predestinación!

3º Lecerf ya aprovechó sus cursos de griego e inglés para enseñar la doctrina reformada ortodoxa. Fue de esta manera como la ortodoxia reformada volvió a la Facultad de París.

En definitiva, así fue como el que fuera llamado “El último de los calvinistas”, llegó a ser uno de los padres de la restauración de la ortodoxia reformada en Francia.

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  1. eliécer guillén

    Dios le bendiga Hermano y Consiervo:
    Lo siento, disiento otra vez, si lo desea censure mi comentario:
    No apoyó la colaboración, pero no hizo nada contra el nazismo tampoco.
    No podía hacerlo, siendo monarquista defendía otro sistema totalitario, siendo cercano a la extremista Acción Francesa, compartió necesariamente el desdén hacia los gitanos, judíos, los de las colonias, etc.
    Las iglesias deben superar esas ideas políticas reaccionarias, no se puede evangelizar en el aire, sino de manera encarnacional, proclamar el Evangelio de Jesucristo a personas pecadoras, pero en situaciones de sufrimientos e injusticias.
    ¿Porqué tantos que se proclaman como paladines de la ortodoxia, son tan indiferentes ante la crueldad, inhumanidad y bestialidad de los sistemas políticos mundanos?.
    Nuestro Señor dijo “Por sus frutos los conocéreis”.
    No dijo “Por sus teologías sistemáticas”.
    Para un ejemplo más reciente:
    Todavía la revista de Jean Marc Berthoud se queja por el fin del apartheid:
    http://calvinisme.ch/index.php/MAIRE_Charles_-_Afrique_du_Sud_-_Le_bluff_de_%22l%27anti-apartheid%22_et_la_mauvaise_foi_des_Eglises

  2. Jorge Ruiz Ortiz

    Su juicio a Lecerf es inadmisible.

    ¿Qué pruebas tiene usted para afirmar cómo lo hace que Lecerf “compartió necesariamente el desdén hacia los gitanos, judíos, los de las colonias, etc.”? ¿Sólo saber que era monárquico? ¿Cómo puede usted acusar así a alguien sin pruebas? Me asombra usted, se lo digo francamente.

    No se puede acusar así a nadie, y menos a un a un gran pastor y teólogo como fue Lecerf, sin pruebas. Si usted tiene pruebas de que él fue racista, como usted le acusa, no hay ningún problema, preséntelas. Aquí no serán censuradas. Pero si no las tiene, le rogaría un poco más de prudencia.

    Usted me confirma que tiene una gran propensión a meter a todos en el mismo saco por motivos ideológicos. No quiero entrar tampoco a debatir en este sentido, pero ¿está usted realmente seguro que ser monárquico significa defender “un sistema totalitario”? Por otra parte, ¿realmente piensa usted que todos los jóvenes republicanos franceses en la zona ocupada se echaron inmediatamente a la Resistencia? ¿Los juzgará usted con igual rigor que al abuelo moribundo de más de 70 años que era Lecerf?

    Siento decírselo, Eliécer, pero últimamente en casi todos los artículos que está comentando, siempre sale a relucir el tema de los reformados y el racismo. Venga a cuento o no, conscientemente o no, usted siembra la idea de que los reformados y presbiterianos somos en esencia una panda de racistas. O al menos eso es lo que parece. Mire, le ruego que se deje ya de este tipo de comentarios. Me parece muy bien que usted luche contra el racismo, pero no sé porqué siempre tenemos que ir a parar a lo mismo, sobretodo si no es para nada el tema que yo estoy tratando en los artículos.

  3. eliécer

    Saludos Hermano Pastor:
    No es mi interés polemizar, con quien ha sido tan amable conmigo.
    No asuma como críticas personales, alguna referencia crítica a la escuela teológica a la que pertenece.
    No se sienta aludido, si usted no participa de las cosas que menciono.
    Si digo “los teólogos franceses usan para escribir, tinta china”.
    refiriéndome a los que yo leo; y los que usted conoce y lee usan tinta persa, no es neceario que aclare, pues obvio que me referiré sólo a los que conozco o leo. 🙂 😛
    Le dije que si mis comentarios no son procedentes, los elimine.
    Éste es su blog, y yo soy muy respetuoso de la propiedad privada ajena.
    Recuerde que me identifico con la teología reformada.
    Siempre duele más cuando alguien de la misma denominación o línea de teología que uno, es quien comete algo censurable.
    No voy a preocuparme si alguien me señala que los pentecostales hacen ésto o aquello, porque nunca he sido pentecostal, y a los pentecostales ni siquiera los reconozco como una denominación cristiana legítima.
    Dice usted, no yo:
    “De opiniones políticas conservadoras y nacionalistas, es monárquico miembro de la Asociación Sully, que agrupa a los protestantes cercanos de la Acción Francesa”.
    Acción Francesa era una organización racista, xenophóbica y antisemita.
    Estuvo nvolucrada en actos violentos.
    El odio a los metecos, judíos y gitanos, y el apoyo a la represión contra Alfred Dreyfus, era importante para ellos.
    http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Action_fran%C3%A7aise&printable=yes
    Si el Pastor Auguste no era racista ni antisemita ni xenophóbico, su cercanía era aún más criticable.
    No me imagino a alguien cercano a la Falange, que no sea fascista, o alguien cercano a la Izquierda Unida, que no sea marxista.
    Cuando dije lo de totalitario no hablo de la Monarquía per se, no voy a negar que la veo como una reliquia prescindible del pasado, pero no hablaba de la institución en términos generales, ni mucho menos ni remotamente estoy pensando aquí en los Reyes Españoles.
    Aunque reconozco que debí hacer más clara y precisa la referencia.
    Es cuestión de falta de tiempo en el internet café.
    La Monarquía de la Acción Francesa sí que era totalitaria, no era la Legitimista Borbona, sino la Orleanista, infinitamente reaccionaria y retrógrada.
    Sobre el tema de los reformados y el racismo:
    Es cuestión de diferencia en las experiencias personales.
    Es que ustedes en España y en su iglesia, no están en la misma situación de vida que en USA, Holanda y Sudáfrica.
    Es como el aborto o la homosexualidad, en muchas naciones, esas cosas no son legales ni aceptadas por la sociedad, ningún partido político se atreve a promoverlas, porque perderían las elecciones; en esos tan dichosos países, como algunos africanos, los Pastores ven como innecesaria el activismo de los evangélicos estadounidenses sobre esos problemas, como escribió en artículo, un blogger teólogo ugandés que leo.
    Saludos en Cristo.

  4. eliécer

    « L’Association Sully, qui était proche de l’Action française de Charles Maurras, a fait paraître à partir de 1933 un bulletin. Elle essayait de regrouper les protestants monarchistes autour de personnalités théologiques comme Auguste Lecerf, ou d’écrivains protestants comme Noël Vesper. Il me semble avoir compris que cette association est devenue Pétainiste durant la guerre et a suivi le maréchal dans son discrédit. ”
    Jean – Association des Réformés Royalistes
    arr.free.fr/daumas_huguenots.htm – Translate this page
    Et depuis lors, y a-t-il eu des groupes protestants monarchistes ? « L’Association Sully, qui était proche de l’Action française de Charles Maurras, a fait paraître à …

    • Jorge Ruiz Ortiz

      El discurso de Action Française era fundamentalmente contra los “judíos, metecos y protestantes”. Evidentemente, Lecerf, por ser monárquico, lo tuvo que haber asumido plenamente, sobretodo lo de antiprotestante.

      Todo lo que dice acerca del supuesto racismo de Lecerf es hablar por hablar.

      Por cierto, Daumas fue mi profesor de historia de la Iglesia. Él conoce bien el monarquismo protestante, pues de hecho, él es monárquico. En Francia el monarquismo protestante es una larga tradición, aunque minoritaria. Ella es independiente de Action Française.

      Por favor, desista ya de intentar asimilar lo uno y lo otro.

  5. eliécer

    Pétain.
    De vivir hoy apoyarían a Lé Pen.
    Si un cristiano apoya a la extrema derecha es un gran cristiano, si apoya causas democráticas como combatir la pobreza es un apóstata que se preocupa por cosas mundanas.

  6. Mauricio Acle

    El conocimiento envanece, no hay duda… Cómo es glorificado nuestro Padre cuando el amor es la virtud que lo acompaña. Tal como nuestro Señor, lleno de gracia y verdad.

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