Dios, el Autor del Bautismo (por W. á Brakel)

El Autor del santo Bautismo es Dios, esto es, Cristo, el Novio de Su iglesia. Esto es evidente en los siguientes pasajes: “…mas el que me envió a bautizar con agua” (Juan 1:33); “El bautismo de Juan, ¿de dónde era? ¿Del cielo, o de los hombres?” (Mateo 21:25). El Señor Jesús concluye de esto, y los convence con lo que ellos mismos creían, que el bautismo de Juan era de Dios. Cristo dio el siguiente mandamiento a Sus discípulos cuando iba a ascender al Cielo: “Por tanto, id y enseñad a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo” (Mateo 28:19).

Las causas instrumentales, los administradores del Bautismo, son los hombres comisionados por Dios para bautizar. El primero de esto fue Juan; él, por tanto, fue llamado el bautista, y su bautismo, el bautismo de Juan (cf. Mateo 3:1; Mateo 21:25). Posteriormente, los discípulos de Cristo bautizaron bajo Su mandamiento. “…que Jesús hacía y bautizaba más discípulos que Juan (aunque Jesús mismo no bautizaba, sino sus discípulos)” (Juan 4:1-2). Después de Su resurrección, Él mandó a Sus discípulos (y por tanto a todos los ministros) a bautizar, dándoles la promesa de que estaría con ellos hasta el fin del mundo (Mateo 28:19-20).

Wilhelmus à Brakel, The Christian’s Reasonable Service, vol. 2 (Grand Rapids: Reformation Heritage Books, 1993), p. 488