Los inicios presbiterianos de la Segunda Reforma en España

Uno de los logros del protestantismo andaluz en el periodo que reseñamos fue la apertura en Sevilla, en julio de 1869, del primer Instituto Teológico Protestante, auspiciado por la Iglesia Libre de Escocia. En él recibieron su formación varios jóvenes que después asumieron la responsabilidad de la obra en diferentes lugares. Incomprensiblemente, el Instituto pronto dejó de existir, aunque se abriría otro en el Puerto de Santa María.

Bajo el liderazgo de Cabrera, se celebró en Sevilla un sínodo general que, del 26 de julio al 13 de agosto de 1869, reunió a representantes de las iglesias de Andalucía con miras a crear una organización que aglutinase todo el movimiento evangélico. Por la influencia del Comité de Edimburgo, predominó la tendencia presbiteriana, pese a las reservas de Cabrera y de Carrasco. Resultado de este sínodo fue la constitución (ahora en España) de la Iglesia Española Reformada, adaptada al sistema presbiteriano.

José M. Martínez, La España evangélica ayer y hoy (Barcelona: Publicaciones Andamio / CLIE, 1994), p. 179.

Evangélicos en España: Lo Imposible Es Realidad

La existencia del protestantismo en España ha sido a veces calificada de verdadero milagro histórico. Y con razón. En efecto, si ha habido un país del mundo en el que, desde los días de la Reforma hasta la actualidad, todos los factores pueden haberse conjurado para evitar que existiesen hoy creyentes e iglesias, ése es España. Y, sin embargo, aquí estamos. Lo cual se debe única y exclusivamente al Señor soberano de la historia, quien, en la historia misma de los hombres, hace surgir “lo que no es, para deshacer a lo que es” (1 Corintios 1:28).

La imposibilidad del protestantismo en España ya viene dada desde su mismo origen. En el siglo XVI, entre la dinastía de los Austrias y la Inquisición, se nos condenó, por medio de las llamas de las hogueras, a la más completa no-existencia, con lo cual, dicho sea de paso, se concluía también un cambio de rumbo decisivo en la identidad española, cambio que ha perdurado sin muchos cuestionamientos, de acuerdo con el carácter hispano, básicamente conformista, cuando no derrotista, hasta el día de hoy. Seguir leyendo