Etiquetado: Presbiterianismo

Sermón del Domingo (10-11-2013)

CULTO DE LA TARDE (MIRANDA)

1 Corintios 3:21-23, “Una Iglesia libre, que no liberal”

Anuncios

¿Qué Es El Presbiterianismo?, por Charles Hodge (y 3)

¿Qué Es El Presbiterianismo?

UNIDAD E INTERDEPENDENCIA DE LA IGLESIA

III. Como los presbíteros son todos del mismo rango, y como ellos ejercen su poder en el gobierno de la Iglesia conjuntamente con el pueblo, o sus representantes, esto por necesidad da lugar a las Sesiones en nuestras congregaciones individuales, y a Presbiterios, Sínodos y Asambleas, para el ejercicio de la jurisdicción más amplia. Esto pone a la vista el tercer gran principio del presbiterianismo, el gobierno de la Iglesia por judicaturas compuestas de presbíteros y los ancianos, etc. Esto da por sentado la unidad de la Iglesia en contra la teoría de los independientes.

La doctrina presbiteriana sobre este tema es que la Iglesia es una, en el sentido que la parte menor está sujeta a la mayor, y la mayor a la totalidad. Seguir leyendo

El Ministerio Es Una Ordenanza Perpetua, por George Gillespie

Que el ministerio es una ordenanza perpetua de Cristo en la Iglesia, y que los ministros deben ser recibidos como embajadores de Cristo así también ahora como en los tiempos primitivos

Aquello que por mucho tiempo se había ocultado en los corazones de tantos ateos es ahora profesado y defendido por ese erasmiano [1] feroz, cuyo libro fue publicado el año pasado en Franeker.  Él proclama que el mundo es abusado por esa noción de un pretendido llamamiento ministerial sagrado —aunque los apóstoles y otros quienes primero predicaron el evangelio fueron ciertamente enviados y apartados para ese llamamiento santo, lo cual también había sido confirmado por señales y milagros, y por consiguiente ellos debían ser recibidos en obediencia como embajadores de Cristo—.  Sin embargo los ministros y pastores de hoy no deberían ser reconocidos como embajadores de Cristo, ni tampoco hay tal cosa ahora que debe recibirse como un llamamiento sagrado que sea especial y exclusivo, o una solemne separación de hombres para el ministerio de la Palabra y de los sacramentos, sino que cualquiera que sea capaz y que tenga dones, aunque no sea llamado ni ordenado, puede tanto predicar como administrar los sacramentos, el Bautismo y la Santa Cena.  La secta de los Seekers [Buscadores] también mantienen que no hay en este tiempo, ni ha habido en siglos pasados, ministros verdaderos o embajadores de Cristo.  Ahora bien, para refutar estos errores, y para confirmar y para establecer a cualquiera que esté confundido o perturbado por ello, he creído bueno en primer lugar confirmar este principio —que el ministerio, como un oficio distinto tanto de los magistrados como de los cristianos en su aspecto privado, es una ordenanza establecida y perpetua de Cristo en Su Iglesia hasta el fin del mundo—.  Esto lo demuestro:

1)  De Mateo 28:19, 20.  Aquella comisión, «Id, y enseñad a todas las naciones, bautizándolos,» Leer más

¿Qué es el Presbiterianismo?, por Charles Hodge (2)

¿Qué es el Presbiterianismo?

PARTE 2: LA SUPREMACÍA DEL OFICIO DE PRESBITERO

II. El segundo gran principio de presbiterianismo es que los presbíteros en su ministerio de la Palabra y la doctrina son los más altos oficiales permanentes de la Iglesia.

1. Nuestra primera observación sobre este asunto es que el ministerio es un oficio y no una mera ocupación. Un oficio es un puesto para el que el titular debe ser designado, lo cual implica ciertas prerrogativas que los que lo ejercen deben reconocer y a las que han de someterse. Por el contrario, una ocupación es algo que puede llevar a cabo cualquier hombre que tenga la capacidad para hacerlo. Esta distinción es evidente. No todo hombre que tenga las calificaciones para ser gobernante de un Estado tiene el derecho de actuar como tal. Él debe ser debidamente nombrado para ocupar el puesto. Por eso no todo el que tiene las calificaciones para la obra del ministerio puede asumir dicho oficio. Él debe ser debidamente designado al mismo. Esto es evidente,

(a) De los títulos dados a los ministros en las Escrituras, que implican un puesto oficial. Seguir leyendo

Juan Calvino, El Restaurador del Presbiterianismo

El Presbiterianismo y los Primeros Reformadores

Es evidente de la reseña anterior que en ninguna parte de la Cristiandad la primera generación de reformadores se propuso, con esfuerzo inteligente y persistente, restaurar el gobierno perdido de la Iglesia.  Ellos regresaron a la Biblia para la pureza de doctrina, y a una medida de pureza en la adoración, pero no acudieron allí para encontrar un modelo para reformar el gobierno de la Iglesia. Ellos no creyeron que había una necesidad urgente de reforma en este respeto.  Ellos no consideraron el gobierno de iglesia como una materia de gran importancia.  Su primera preocupación era huir de la tiranía del papado, y dar al pueblo nuevamente el Evangelio puro.  Algunos estaban preparados para aceptar cualquier forma de gobierno que pareciese ser el más conveniente; otros estaban dispuestos a dejar el asunto generalmente para que fuese determinado por las exigencias del futuro; y aún otros estuvieron dispuestos a no definir la forma visible [de gobierno] para la Iglesia, sino considerar la religión simplemente como una parte del Estado.

Juan Calvino, el Restaurador de Presbiterianismo

El mismo gran reformador, a quien estamos tan endeudados por nuestro el sistema lógico de doctrina, tiene derecho a ser reconocido como el autor del sistema restaurado de nuestro gobierno.  Él parece haber sentido, casi a partir del primer momento que arrojó su suerte con la Reforma, que había una necesidad urgente de un plan bien ordenado de gobierno en la casa de Dios.  Él percibió que el fruto de la predicación evangélica no podía recogerse y conservarse sin trazar la línea divisora entre la Iglesia y el mundo; que el testimonio de una vida santa no podía darse a favor del evangelio sin el ejercicio de la disciplina; y que el poder de la fe reformada no podía ser eficaz para una evangelización agresiva sin una organización claramente definida e independiente. Seguir leyendo

¿Qué es el Presbiterianismo?, por Charles Hodge (1)

¿Qué es el Presbiterianismo?

PARTE 1: EL PODER Y DERECHO DE LA IGLESIA

Discurso dado ante la Sociedad Histórica Presbiteriana en su reunión de aniversario, en Filadelfia, en la noche del Martes, 1 de mayo 1855. POR EL REV. Charles Hodge, D.D.

Hermanos: Nos reunimos esta tarde como sociedad histórica presbiteriana. Se me ha ocurrido que no sería inapropiado debatir la cuestión, ¿Qué es el presbiterianismo? Ustedes no esperan de mí un discurso ceremonial. Mi objetivo no es convencer o persuadir, sino exponer. Propongo ocupar las horas dedicadas a este discurso en un intento de desvelar los principios de ese sistema de gobierno de la Iglesia que nosotros, como presbiterianos, sostenemos que están establecidos en la Palabra de Dios.

Dejando a un lado erastianismo, que enseña que la Iglesia es sólo una forma del Estado; y los cuáqueros, que no provén para la organización externa de la Iglesia, sólo existen cuatro teorías fundamentalmente diferentes sobre el asunto del gobierno de la Iglesia.

1. La teoría papal, que asume que Cristo, los apóstoles y los creyentes, constituyeron la Iglesia mientras nuestro Salvador estuvo en la tierra, y esta organización fue designada para ser perpetua. Después de la ascensión de nuestro Señor, Pedro se convirtió en su Vicario, y tomó su lugar como cabeza visible de la Iglesia. Esta primacía de Pedro, como obispo universal, es continuada en sus sucesores, los obispos de Roma, y el apostolado se perpetúa en el orden de los prelados [e.d. obispos]. Al igual que en la primitiva Iglesia nadie podía ser apóstol sin que estuviera sujeto a Cristo, así ahora nadie puede ser prelado sin estar sujeto al Papa. Y como entonces nadie podía ser cristiano sin estar sujeto a Cristo y los apóstoles, así ahora nadie puede ser cristiano sin estar sujeto al Papa y a los prelados. Esta es la teoría romana de la Iglesia: el Vicario de Cristo, el Colegio perpetuo de los apóstoles y las personas sujetas a su control infalible.

2. La teoría episcopal asume la perpetuidad del apostolado como poder de gobierno en la Iglesia, la cual, por consiguiente, consiste en aquellos que profesan la religión verdadera y están sujetas a los apóstoles-obispos. Esta es la forma anglicana o de la Alta Iglesia de esta teoría. En su forma de la Baja Iglesia, la teoría episcopal simplemente enseña que originalmente había un triple orden en el ministerio, y que esto debe ser también ahora. Pero no afirma que el modo de organización sea esencial.

3. La teoría independiente o congregacionalista incluye dos principios: primero, que el gobierno y el poder ejecutivo en la Iglesia está en la congregación, y en segundo lugar, que la organización de la Iglesia está completa en cada asamblea de culto, la cual es independiente de los demás.

4. La cuarta teoría es la Presbiteriana, que es nuestro asunto actual tratar de desvelar. Las tres grandes negaciones del presbiterianismo –es decir, los tres grandes errores que negados– son: Seguir leyendo