Más Tesis Acerca de Roma y el “papa”

11) La configuración de la iglesia católica-romana como un estado transnacional con base en la Ciudad del Vaticano es totalmente contraria a la constitución de la iglesia en el Nuevo Testamento.

12) El Vaticano es el estado más pequeño y, a la vez, más poderoso de la tierra: sus riquezas son incalculables y tiene el servicio de información/espionaje mejor y más eficaz del mundo.

13) El objetivo último del Vaticano es conseguir la sumisión de todas las naciones y estados al “papa”, no solamente en el ámbito espiritual, sino, sobre todo, en los asuntos temporales.

14) Es antagónico a las aspiraciones de supremacía de Roma la existencia de naciones soberanas, cohesionadas y prósperas.

15) Por ello, Roma trabaja incansablemente para conseguir la disolución de la soberanía de los distintos estados-nación, particularmente las del mundo occidental, así como la de su cohesión social y su prosperidad económica.

16) La rehabilitación de Roma y del papado tras el Vaticano II en la escena internacional ha sido el acontecimiento que más ha marcado la política mundial desde entonces.

17) Roma es la gran impulsora de la globalización, a través de instituciones transnacionales como Naciones Unidas o Unión Europea, y del control de la economía mundial a través del alarmismo climático.

18) El actual “papa” es el principal líder de la izquierda globalista mundial.

19) Las naciones que rechazaron la Reforma protestante y que dejaron a sus respectivas iglesias nacionales bajo el imperio de Roma han pagado, pagan y pagarán un precio tremendamente alto por ello, en términos de cohesión, independencia y soberanía nacional.

20) La corriente principal de los protestantes u evangélicos en Europa –instituciones y representantes– participan de la misma visión instilada por Roma de teología de la liberación y globalismo.

Jorge Ruiz Ortiz

Las 9 + 1 Tesis sobre el “papa” de Roma

Rayo Vaticano

1) El llamado “papa” de Roma no es ningún obispo legítimo de ninguna iglesia de Roma: no ha sido legítimamente elegido por el pueblo de Roma, sino por un grupo internacional y no electo, ni tampoco ejerce ningún ministerio como pastor del mismo pueblo de Roma.

2) No existe ningún “ministerio petrino” en el Nuevo Testamento, como supuesto monarca sobre el grupo de los Apóstoles, ni es posible su supuesta perpetuación en la sede de la iglesia de Roma.

3) Por consiguiente, el obispo de Roma no es ni puede ser el pastor de la iglesia universal.

4) Por consiguiente, las pretensiones universales del obispo de Roma son todas una falsificación e inmensa mentira, desde su mismo inicio hasta ahora.

5) Por consiguiente, como Wiclef y Hus dijeron ya en su día, el “papa”, se constituye, por el mero hecho de afirmar ser el obispo universal de la iglesia, en el Anticristo.

6) La excomunión de Lutero –motu proprio del “papa”, sin mediar asamblea eclesiástica legítima ni dar ocasión de defenderse al acusado– fue nula de pleno derecho.

7) El Concilio de Trento, celebrado cuando Lutero y los creyentes habían sido ya ilegítimamente excomulgados, es la expresión de un cuerpo cismático y herético de la iglesia.

8) Los acólitos del “papa” son plenamente responsables por seguir a un líder falso de la iglesia de Jesucristo.

9) El “papa” de Roma no tiene ninguna potestad sobre la enseñanza o doctrina oficial de la iglesia.

10) Los pastores de la iglesia no tienen ninguna potestad para plantear ninguna “nueva mirada bíblica”, ni sobre la homosexualidad ni sobre ningún otro tema,  sino tan sólo expresar la verdadera enseñanza de la Biblia en cualquier punto.

Jorge Ruiz Ortiz

¿Qué es el Presbiterianismo?, por Charles Hodge (2)

¿Qué es el Presbiterianismo?

PARTE 2: LA SUPREMACÍA DEL OFICIO DE PRESBITERO

II. El segundo gran principio de presbiterianismo es que los presbíteros en su ministerio de la Palabra y la doctrina son los más altos oficiales permanentes de la Iglesia.

1. Nuestra primera observación sobre este asunto es que el ministerio es un oficio y no una mera ocupación. Un oficio es un puesto para el que el titular debe ser designado, lo cual implica ciertas prerrogativas que los que lo ejercen deben reconocer y a las que han de someterse. Por el contrario, una ocupación es algo que puede llevar a cabo cualquier hombre que tenga la capacidad para hacerlo. Esta distinción es evidente. No todo hombre que tenga las calificaciones para ser gobernante de un Estado tiene el derecho de actuar como tal. Él debe ser debidamente nombrado para ocupar el puesto. Por eso no todo el que tiene las calificaciones para la obra del ministerio puede asumir dicho oficio. Él debe ser debidamente designado al mismo. Esto es evidente,

(a) De los títulos dados a los ministros en las Escrituras, que implican un puesto oficial. Seguir leyendo