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¿Qué Pasó Realmente en el Referéndum de Irlanda? Testimonio de Una Creyente

800px-MarriagEquality_Dublin (Kaihsu Tai)

El pasado sábado, 23 de mayo, Irlanda aprobó en referéndum modificar la Constitución para permitir el llamado “matrimonio” homosexual. Sorprendente noticia, tratándose de la muy papista Irlanda. No tanto, por el más que previsible y no muy sofisticado grado de presión y manipulación por parte de la campaña del Sí. Me acuerdo, sin ir más lejos, de uno celebrado en España, hace casi 30 años…

Por su interés, reproducimos el testimonio de una creyente irlandesa acerca del cómo y porqué, como era de esperar, ganó el Sí en el referéndum.

Todos los partidos políticos, todos los medios de comunicación, todas las ONG’s, ríos de millones de magnates americanos, las “celebridades” en pleno, todos, todos apoyando al Sí. Llamativa unanimidad, tratándose del régimen que exalta precisamente la “diversidad”.

Estaba claro que el referéndum se iba a aprobar, sí o sí. Irlanda no se podía “salir del redil” occidental. En todas las dictaduras también se han celebrado referéndums. Visto lo visto, uno más.

Les dejo con el testimonio:

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La “Manipula-Unción” Modalista

¿Conocen este ejemplo de absoluta MANIPULA-UNCIÓN de la doctrina de la Trinidad, de los textos de la Escritura, de los oyentes?

No se lo pierdan, es digno de ser estudiado en facultades comunicación y de psicología. Nuestros comentarios siguen abajo

Parece que este hombre está dando aquí su “testimonio”.

Es decir, relata cómo se rebeló contra la enseñanza acerca de la Trinidad de su antiguo pastor. La cual, por supuesto, tergiversa burdamente: “vas a ver que Dios es más que uno” (2:30). Mentira: enseñamos que existe UN Dios en tres personas.

El apóstol Pablo también dio su testimonio ante Festo, Agripa y Berenice (Hechos 26). De manera que al final pudo decir: “No estoy loco…hablo palabras de verdad y de cordura” (vs. 25).

Ambos términos, verdad y cordura, están muy relacionados entre sí. La palabra “cordura” (σωφροσύνη), significa tanto “solidez de mente”, como “autocontrol, sobriedad”.

Es evidente que este hombre le falta mucho de σωφροσύνη. Este hombre es, en el mejor de los casos, un verdadero neurótico (según el DRAE, “neurosis”: Enfermedad funcional del sistema nervioso caracterizada principalmente por inestabilidad emocional). En el peor de los casos, un verdadero y repugnante manipulador.

Sea como fuere, lo cierto es que consigue que una cabecita, abajo a la izquierda de la pantalla, comience a dar saltitos de euforia (4:30-34). Ayudado, por supuesto, por los saltos previos del traductor. Por cierto, ¡qué gran actor este último!

Volviendo al del testimonio, lo cierto es que un hombre así nunca debería estar en el ministerio. Es un terrible peligro, para los demás, pero también para sí mismo. En 1 Timoteo 3:2, se nos dice que el siervo de Dios deber ser “sobrio” (σώφρονα, misma raíz que la “cordura” de Hechos 26:25) y “apto para enseñar” (διδακτικόν). Una persona “didáctica” es alguien que tiene “conocimientos para enseñar”. Este hombre tiene conocimientos, y muchos, sí, pero para hacer que la gente dé saltos de las sillas. Pero ¿es esto enseñar la Palabra de Dios?

Intelectualmente, su mensaje sí que es risible, una autentica chapuza, pero está dicho de manera que parece una absoluta maravilla. Si convence, y lo hace, no será a través de la facultad del entendimiento, sino por una mezcla de sentimientos que va desde la fascinación al miedo. El oyente tiene que estar oyendo la Palabra ejerciendo su juicio ante todo lo que oye, pero aquí se le pasa por encima una tremenda apisonadora de gritos y aspavientos que lo inhibe completamente. Esos rápidos movimientos de las manos dan a la escena algo de electrizante (por no hablar de los flashes en el momento de más gritos). Todo está acelerado, la mente no tiene tiempo a asimilar intelectualmente lo que se dice. El oyente está en sus manos, y el que habla parece que se felicita de ello (ver el gesto de 5:01, que parece preceder a una recapitulación premeditada de lo ya dicho, y esas sonrisas de satisfacción, seguramente por haber logrado un de los objetivos parciales del discurso).

Las congregaciones formadas de esta manera siempre serán absolutamente débiles ante el pastor, completamente manipulables por él. Acabarán siendo tan neuróticas como su pastor. O acabarán siendo manipulados a todos los niveles, para a su vez acabar también ellos por aprender a manipular así a los demás.

Quien prefiera esto a la verdad de la Palabra de Dios enseñada en la verdadera Iglesia del Señor Jesucristo, pues sinceramente, que se lo quede. Al final tendrá lo que él mismo se merecerá.

Para Ir Diciendo “Adios” al Pentecostalismo

He aquí un nuevo baile que puede causar sensación este verano. Proveniente de América, se llama el “Holy Ghost Hokey Pokey”. En principio, pertenece a la misma familia que aquellos otros de antaño, como el “Tiroliro” (de Radio Topolino Orquesta, por los años 80) o “Los pajaritos” (de María Jesús y su acordeón, misma época). Se trata de un baile participativo.

Como tal, su música es vulgar, simplona, repetitiva. Los movimientos del baile en cuestión van siendo indicados a cada momento por un líder o director. Tienden siempre a ser bastante tontos, como si de una parodia de un baile de verdad se tratara. Pero, más bien, es una forma de desinhibirse colectivamente, una especie de terapia de grupo. Nada de especial, pues, si tras el baile se da en alguien alguna liberación momentánea de ansiedad o depresión. Nada sobrenatural.

Por situar debidamente el espectáculo, diremos que el mismo parece vinculado al llamado “Morning Star Ministries”, de uno de los así llamados “Profetas de Kansas City”, Rick Joyner. Este grupo es uno de los puntales del movimiento neo-carismático (o tercera ola carismática, es decir, la de “Señales y Maravillas” y “la bendición de Toronto”), liderado principalmente por las Vineyard Churches.

Les invito, pues, a ver el video, haciendo atención a los siguientes hitos:

1- El estilo del líder: agresivo, en sus idas y venidas constantes, que le da un aire a los cantantes de rap.

2- La función del líder: claramente, la de “calentar” el ambiente con unos gritos que se superponen a la música de fondo (por ejemplo, el que da en el minuto 1:38).

3- Cumpliendo con esta función, el líder se sumerge entre el público (minuto 3:05 en adelante). Impone manos a la gente y habla en lenguas. Pero, he aquí, lo que dice (a saber el qué) le sale bastante parecido a aquel célebre grito de “Pedro Picapiedra” (sí, el “Yabadabadú”). Vamos, a mí me lo parece. Tal vez el subconsciente me juegue una mala pasada… o tal vez a él.

4- Los movimientos de cabeza del público. Curioso: en el minuto 6:9, el de la camiseta roja, estila unos movimientos de “heavy metal” que, veinticinco años atrás, serían impecables.

5- Los pelos al aire de la señora o señorita corista (minuto 5:40, por ejemplo). Anuncio televisivo puro.

6- De la misma manera, los “testimonios” (véase el de 6:15), que parecen sacados de cualquier “talk-show” en el que se permita la participación del público.

7- Por último, el momento estelar. Minuto 7:22. Es el turno para una chica. Es interesante ver las caras que pone el que sostiene el micro.

Minuto 7:53, el público comienza a gritar. La chica se emociona y comienza a chillar. El “líder” rapero a su vez da un grito de euforia, con lo cual la chica pierde completamente los papeles, y acaba presa de un arrebato de histeria.

No se pierdan, entonces, la cara de risa del que sostiene el micro, en el minuto 8:07. ¿Dirían, como yo, que es de burla?

Por último, un simple comentario:

Atribuir propiedades sanadoras a este baile es una burda superstición. Considerarlo una adoración a Dios, es una crasa idolatría. Nada hay de sobrenatural en él. Todo es una manipulación.

Bueno, pues esto (la tercera ola pentecostal, que sigue a las dos primeras) es por lo que buena parte del mundo evangélico en España y América del Sur se ha decantado, en vez de permanecer arraigados en la Biblia y en la Reforma… Ya va siendo hora de regresar, de desandar el camino andado en esta dirección, ¿no? Porque, ¿qué hay más allá de esto?