Etiquetado: Lectura de la Biblia

“Lee la Biblia y Ora Cada Día”

Uno ya comienza a tener una edad como para decir aquello de “En mis tiempos…” Pues sí, en mis tiempos, cuando fui convertido al Evangelio, lo que uno tenía claro al asistir a una Iglesia evangélica era que los evangélicos venían a los cultos con su propia Biblia, con la que iban seguiendo las predicaciones (lo cual implica poseer un cierto manejo con los distintos libros de la Biblia, saber adónde está el Antiguo y el Nuevo Testamento, etc.). Pero es más, era por todos asumido, era una idea común a todos, que un evangélico es aquel que lee la Biblia cada día. Que luego se cumpliera o no, es otra cosa, pero el hecho de que el creyente evangélico tenía que leer la Biblia, hace unos veinte años, no se discutía por nadie. Lo cual habla de la estima que se tenía, aún entonces, por la Biblia y el papel que ella tenía, al menos en teoría, en la piedad y espiritualidad del pueblo de Dios.

Hoy en día no sé si se sigue insistiendo mucho en este punto. Ni siquiera sé si se insiste en algún punto en particular, más allá de que el creyente tiene que ser alguien muy cool, o dicho a la española, muy guay.

Pero, déjenme insistir en este punto de la lectura cotidiana de la Biblia, no por nostalgia, sino por convencimiento de que es algo de importancia capital para el cristiano. Para ello, un simple consejo: como en todas las cosas, para leer la Biblia cada día se requiere método y continuidad.

En cuanto a lo primero, cualquier cosa es mejor que abrir la Biblia al azar, y leer en ella como “a saltos” buscando éste o aquél versículo “que me suena que está aquí”, hasta que, cansados tras cinco minutos de infructuosa búsqueda, lo dejemos hasta el próximo día.

En cuanto a lo segundo, la lectura de la Biblia tiene que llegar a ser algo cotidiano, sin que, a ser posible, se convierta en algo rutinario. Para ello es preferible leerla siempre a la misma hora y en el mismo lugar.

Por ello, quisiera compartir este método que a mí personalmente me ha sido de gran ayuda. Leer los cuatro capítulos diarios que propone te permitirá leer toda la Biblia en un año. Se trata del “Calendario de lecturas Bíblicas de Robert Murray McCheyne”.

Pero si tu estado es el que necesita un tratamiento “de choque”, o bien te gustan los retos difíciles, ¿por qué no pruebas leer toda la Biblia en 90 días?

¡Buena lectura!

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