Salmo 68 del Salterio de Ginebra

El Salmo de las Batallas

“Que Dios se alce con poder,
Y esparcidos vengan a ser
Todos Sus enemigos.
De la presencia del Señor
Huyan presos de gran terror
Los que Lo odian altivos.
Cual humo, Tú los lanzarás,
Los impíos perecerán
Cual cera derretida.
Mas los justos se alegrarán,
Y ante Dios se gozarán
Con saltos de alegría”.