Etiquetado: Benedicto XVI

Más Papistas que Nunca

El “papa” de Roma ya está aquí y, con motivo de las famosas Jornadas Mundiales de la Juventud, más de un millón de jóvenes venidos de todo el mundo se han dado cita en Madrid. Según me cuentan, los viajes de algunos, provenientes de allende los mares, han sido pagados por instituciones de obediencia romana. Pero, en realidad, da lo mismo. No se puede negar que, de una u otra manera, son unos cuantos los que han venido.

Si me preguntan mi opinión acerca de esta visita, les diré que me parece un tremendo acto de idolatría. El que en la Edad Media usaba los títulos mesiánicos no es un ciudadano más. Es la supuesta cabeza de la Iglesia universal. Como ellos mismos han definido hace relativamente poco –en el siglo XX– no una cabeza distinta a la del Señor Jesucristo. Es decir, el Señor y el “papa” son –dicen ellos– la misma cabeza. Sólo que al último lo tenemos más cerca. Con lo que, si son la misma cabeza, entonces se le puede igualmente adorar, como se hace con el pan transubstanciado, supuestamente también el mismo cuerpo. Sí, en realidad no son para nada inocentes estas reuniones masivas, concebidas y llevadas a cabo únicamente para la mayor gloria del “papa”.

Como también saben, la papal visita ha desencadenado la ira de diversas organizaciones laicistas, que aprovechan la circunstancia para reclamar más laicismo al ya introducido últimamente por el Gobierno. Lo cierto es que se da una curiosa coincidencia: Zapatero –el adalid en estos últimos ocho años de la mayor convulsión moral y espiritual que haya conocido el país– tiene que salir del Gobierno cabizbajo, por la puerta de atrás y con la boca cerrada, para que entonces venga el “papa” a mostrarle que él, y sólo él, puede congregar en nuestras tierras a tal número de gente. ¿Podría ZP reunir, por distintas causas, siquiera a una décima parte de los allí congregados? Ni siquiera en sus horas más altas.

Victoria moral por aplastante goleada. Dicho de otra manera, estamos asistiendo a una curiosa manera de demostrar a todos quién realmente tiene los atributos para mandar aquí.

Lo cierto es que el romano tiene un especial interés en el control del país, entiéndase no sólo espiritual sino también temporal. Desde las donatio constantini, e incluso antes, hasta nuestros días. Sabe que España es pieza clave para sus aspiraciones de dominio mundial. A lo largo de toda nuestra Historia hemos tenido su mano encima, tendente sobretodo a hacernos creer a todos que el país de orgullosa tradición cristiana frente a Roma es, en su misma esencia, su más fiel devoto. Y, hasta el momento, casi lo ha conseguido del todo: la alternativa al papismo es la nada… véase, el laicismo nihilista que nos gobierna.

Valga lo hasta aquí dicho para ver, por raro que en principio nos pueda parecer, que el laicismo no es rival para Roma. En el fondo, hasta lo favorece. Lo único que le puede hacer frente y retener es, como se vio hace cinco siglos en Europa, la Reforma bíblica confesional. Precisamente, lo que menos abunda en España en nuestros días.

Pero ha llegado el momento del cambio. Porque las cosas no pueden quedarse así para siempre, ¿verdad? Quien tiene las sietes estrellas en su mano y anda en medio de los siete candeleros de oro (Apoc. 2:1) sigue teniendo todo el control de la situación. Y esto nos hace mantener viva la esperanza de ver llegar algún día la Reforma a nuestro país. Para que, entre otras muchas cosas, el “papa” no vuelva a pisarlo nunca más.

Post Tenebras Lux

Anuncios

Próxima Visita del “papa” a Madrid: Algunas Cifras

El próximo agosto, Benedicto XVI visitará Madrid con motivo de la Jornada Mundial de la Juventud. Este es un tema que, Dios mediante, iremos siguiendo y desarrollando, pues nos interesa las evoluciones de Roma, como supongo que ya habrán podido comprobar. De momento, en la prensa de ayer saltó la noticia de lo que esta visita supondrá en términos económicos. Un coste exhorbitante, y esto en tiempos de una profunda crisis económica. Se asegura que no costará nada para la administración, pero de momento esta tendrá que expropiar (¿permanentemente?) ¡70 parcelas! Unos beneficios económicos previstos descomunales. Ya se sabe: a los jóvenes les gusta tener sus ídolos. Show-business puro y duro. Idolatría de la buena, la mejor.

En fin, les dejo con la noticia en la prensa de ayer en dos medios digitales de importancia (de paso, podrán observar la diferencia de tratamiento entre ambos diarios)

El Mundo: La visita del Papa en agosto a Madrid costará 50 millones de euros

ABC: La visita del Papa a Madrid supondrá una inyección de 100 millones de euros

Grande Es Dios En El Sinaí

EL ESLABÓN PERDIDO ENTRE CASTELAR, ZAPATERO Y BENEDICTO XVI

Grande Es Dios En El Sinaí

“Señores Diputados: me decía el Sr. Manterola (y ahora me siento) que renunciaba a todas sus creencias, que renunciaba a todas sus ideas si los judíos volvían a juntarse y volvían a levantar el templo de Jerusalén. Pues qué, ¿cree el Sr. Manterola en el dogma terrible de que los hijos son responsables de las culpas de sus padres? ¿Cree el Sr. Manterola que los judíos de hoy son los que mataron a Cristo? Pues yo no lo creo; yo soy más cristiano que todo eso, yo creo en la justicia y en la misericordia divina. Grande es Dios en el Sinaí; el trueno le precede, el rayo le acompaña, la luz le envuelve, la tierra tiembla, los montes se desgajan; pero hay un Dios más grande, más grande todavía, que no es el majestuoso Dios del Sinaí, sino el humilde Dios del Calvario, clavado en una cruz, herido, yerto, coronado de espinas, con la hiel en los labios, y sin embargo, diciendo: «¡Padre mío, perdónalos, perdona a mis verdugos, perdona a mis perseguidores, porque no saben lo que se hacen!». Grande es la religión del poder, pero es más grande la religión del amor; grande es la religión de la justicia implacable, pero es más grande la religión del perdón misericordioso; y yo, en nombre del Evangelio, vengo aquí, a pediros que escribáis en vuestro Código fundamental la libertad religiosa, es decir, libertad, fraternidad, igualdad entre todos los hombres.”

Con estas palabras Emilio Castelar y Ripoll concluía su célebre discurso sobre la libertad religiosa y la separación entre la Iglesia y el Estado, dado el 12 de abril de 1869 en el Congresos de Diputados de España. Era el periodo de Cortes Constituyentes del llamado “Sexenio Liberal” (1868-1874), periodo que, amén de la revolución de los generales que en 1868 envió a Isabel II al exilio, tiene como hitos hasta ahora difícilmente igualados la implantación de la república federal por la tarraconense ciudad de Reus; la importación de la dinastía más fugaz de la historia de España (la de los Saboya, 1870-73); la revuelta de los cantones, con el de Murcia a la cabeza; la sucesión de cuatro presidentes de la República en un solo año o la dictadura militar del general Pavía con la que se pudo hacer frente a la tercera guerra carlista, sin contar, por otro lado, con la permanente insurrección en Cuba. Significativamente, este periodo de desintegración aguda de España como nación fue el que propició la llamada “Segunda Reforma”. Desde entonces, los protestantes ya no estamos bajo el manto de la historia y formamos parte, con nuestros grandes aciertos, pero también con nuestros tremendos complejos y contradicciones, de la realidad de este país llamado España. Seguir leyendo

Benedicto XVI, Iglesia Anglicana y “Nueva Perspectiva de Pablo”

Hace unas semanas, Benedicto XVI hizo un gran golpe de efecto al invitar al clero y fieles anglicanos a regresar otra vez a Roma bajo un estatuto especial. Soy de la opinión que bajo su cándida apariencia se esconde un papa tremendamente audaz. Valga la redundancia, porque todo papa por propia naturaleza lo es. Sólo que tal vez éste lo será más: por ejemplo, el 12 de septiembre de 2006 Benedicto XVI hizo unas comprometidas declaraciones en contra del Islam, en las que –aunque entonces este extremo pasara bastante desapercibido–  lo único que hizo fue poner en una situación muy comprometida a la iglesia ortodoxa ante el mundo musulmán y, en particular, la de Turquía, y todo ello, a pocos meses vista de su visita oficial a este país.

Retomando, pues, la papal invitación al mundo anglicano, sería bueno situarla en su contexto, para lo cual nos tendríamos que remontar al año pasado por estas fechas. El 19 de noviembre de 2008, el papa Benedicto XVI dio una catequesis acerca de la justificación por la fe. Esta audiencia fue titulada por la agencia de información Zenit, en su versión en español, con el sugestivo título “Benedicto XVI explica cómo entendía san Pablo la justificación”. ¿Y qué tiene este título de particular? Pues no hace falta ser un lince para advertir su curioso parecido con la obra del célebre obispo anglicano NT Wright, en inglés What Saint Paul Really Said, y en español, El verdadero pensamiento del apóstol Pablo. Leer más