Dios no es Autor del Pecado, por Thomas Watson

Thomas Watson

Pero algunos tal vez digan: Si Dios interviene en el ordenamiento de todas las cosas que acontecen, también lo hace en el pecado de los hombres…

Mi respuesta es: No, en absoluto; él no tiene nada que ver con el pecado de ningún hombre. Dios no puede ir en contra de su propia naturaleza, ni efectuar acción impura alguna, igual que el sol no puede oscurecerse. Aquí has de tener cuidado con dos cosas: así como no debes pensar que Dios sea ignorante de los pecados de los hombres, tampoco debes considerar que él intervenga en dichos pecados. ¿Es factible que Dios sea el autor del pecado y el vengador del mismo? ¿Sería lógico que Dios hiciera una ley contra el pecado y que luego tomara parte en el quebrantamiento de su propia ley?  Dios, en su providencia, permite los pecados de los hombres. “En las edades pasadas él ha dejado a todas las gentes andar en sus propios caminos” (Hch 14:16). Dios permitió su pecado, lo cual nunca habría hecho de no poder sacar un bien del hacerlo. De no haberse permitido el pecado, no se hubieran conocido tan bien ni la justicia de Dios al castigarlo, ni su misericordia al perdonarlo. El Señor se agrada en permitir el pecado, pero no toma parte en el mismo.

¿Pero no se dice que Dios endureció el corazón de Faraón? Esto es almo más que meramente permitir el pecado…

Dios no infunde maldad en los hombres, simplemente retira la influencia de sus dones y, entonces, el corazón de ellos se endurece por sí mismo, de igual modo que, al retirarse la luz, la oscuridad enseguida invade el aire; pero sería absurdo, sin embargo, decir que es la luz lo que oscurece el aire. Observarás que se dice de Faraón que endureció su propio corazón (cf. Ex 8:15). Dios no es el causante del pecado de hombre alguno: es cierto que interviene en la acción donde se encuentra el pecado, pero no toma parte en el pecado de la acción. Un hombre puede tocar un instrumento desafinado, pero la discordancia procede del instrumento; de igual manera, las acciones de los hombres, en tanto en cuanto son naturales, proceden de Dios, pero, en lo referente a u pecaminosidad, vienen de los propios hombres, y Dios no interviene en ellas en absoluto.

Thomas Watson, Tratado de Teología, (Edimburgo, Carlisle: El Estandarte de la Verdad, 2013), pp. 223-225.

  1. raul salazar

    Llama la atención que se menciona el pasaje donde dice que el faraón se endureció a sí mismo. Ese es un pasaje que normalmente se utiliza en la iglesia para decir que Dios es soberano también. ¿El señor Watson comentó algo además de esto?

    • Jorge Ruiz Ortiz

      En este libro, no.
      La Escritura también dice que Faraón endureció su corazón, así como Dios lo endureció. Watson también afirma la soberanía de Dios, el endurecimiento como un acto judicial de Dios, pero que Él no realiza, sino que entrega a Faraón para que él se siga endureciendo.

  2. dario

    Totalmente de acuerdo, asi como pasa en el dia de hoy Dios esta retirando su gracia soberana del mundo, su influencia y se esta degenerando el sexo. Y esto ira en aumento…

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