Salmo 102 del Salterio de Ginebra

“Señor, mi oración oye,
Y a Ti mi clamor llegue.
No te ocultes de mí
En el día de mi sufrir;
Inclina a mí Tu oído;
Si invoco responde presto.
Mis días son humo esfumado,
Mis huesos, tizón quemado”.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s