Cita Diaria con Calvino (152)

“Por tanto, sea cual sea el género de tribulación que nos aflija, siempre debemos tener presente este fin: acostumbrarnos a menospreciar esta vida presente, y de esta manera incitarnos a meditar en la vida futura. Porque como el Señor sabe muy bien hasta qué punto estamos naturalmente inclinados a amar este mundo con un amor ciego y brutal, aplica un medio aptísimo para apartarnos de él y despertar nuestra pereza, a fin de que no nos apeguemos excesivamente a este amor.

Ciertamente no hay nadie entre nosotros que no desee ser tenido por hombre que durante toda su vida suspira, anhela y se esfuerza en conseguir la inmortalidad celestial. Porque nos avergonzarnos de no superar en nada a los animales brutos, cuyo estado y condición en nada sería de menor valor que el nuestro, si no nos quedase la esperanza de una vida inmarcesible después de la muerte. Mas, si nos ponemos a examinar los propósitos, las empresas, los actos y obras de cada uno de nosotros, no veremos en todo ello más que tierra. Y esta necedad proviene de que nuestro entendimiento se ciega con el falaz resplandor de las riquezas, el poder y los honores, que le impiden ver más allá. Asimismo el corazón, lleno de avaricia, de ambición y otros deseos, se apega a ellos y no puede mirar más alto. Finalmente, toda nuestra alma enredada y entretenida por los halagos y deleites de la carne busca su felicidad en la tierra.

El Señor, para salir al paso a este mal, muestra a los suyos la vanidad de la vida presente, probándolos de continuo con diversas tribulaciones. Para que no se prometan en este mundo larga paz y reposo, permite que muchas veces se vean atormentados y acosados por guerras, tumultos, robos y otras molestias y trabajos. Para que no se les vayan los ojos tras de las riquezas caducas y vanas los hace pobres, ya mediante el destierro, o con la esterilidad de La tierra, con el fuego y otros medios; o bien los mantiene en la mediocridad. Para que no se entreguen excesivamente a los placeres conyugales, les da mujeres rudas o testarudas que los atormenten; o los humilla, dándoles hijos desobedientes y malos, o les quita ambas cosas. Y Si los trata benignamente en todas estas cosas, para que no se Llenen de vanagloria, o confíen excesivamente en sí mismos, les advierte con enfermedades y peligros, y les pone ante los ojos cuan inestables, caducos y vanos son todos los bienes que están sometidos a mutación.

Por tanto, aprovecharemos mucho en la disciplina de la cruz, si comprendemos que esta vida, considerada en si misma, está llena de inquietud, de perturbaciones, y de toda clase de tribulaciones y calamidades, y que por cualquier lado que la consideremos no hay en ella felicidad; que todos sus bienes son inciertos, transitorios, vanos y mezclados de muchos males y sinsabores. Y así concluimos que aquí en la tierra no debemos buscar ni esperar más que lucha; y que debemos levantar los ojos al cielo cuando se trata de conseguir la victoria y la corona. Porque es completamente cierto que jamás nuestro corazón se moverá a meditar en la vida futura y desearla, sin que antes haya aprendido a menospreciar esta vida presente”. 

Institución de la religión cristiana III.IX.1 (p. 548).

Anuncios

  1. luis hernando rincon hernandez

    Gloria a Dios por darnos hombres sabios como juan calvino y permitirnos leer estas reflexiones.

  2. Cristino Enrique Robles Perea

    Nuevo capítulo de éste libro III(“La meditación de la vida futura”),muy en sintonia con los dos anteriores(VII-VIII) en cuanto a la visión antropológicamente trascendente de la vida del hombre,en particular del cristiano:la autonegación como suma-paradigma de la vida cristiana(cap.VII,aunque tambien incluimos el VIII),nos lleva a la reflexión calvinista sobre la vida sobrenatural-eterna.Al respecto de ésta última cuestión,creo que si nos situamos ante un auditorio agnóstico,ó tal vez,escéptico en el mejor de los casos,habría que matizar un poco la visión infralapsaria que de la vida presente nos presenta el autor,en el sentido de no estigmatizar sin más la realidad terrenal al contraponerla con la vida sobrenatural a la cual somos llamados por Dios:se trataria simplemente de saber presentar la excelencia de los bienes futuros sobre la contingencia incuestionable(para cualquiera)de los temporales:¿quién lo puede negar?.Ahora bien,el cristiano,el pastor de almas,y el teólogo en su quehacer intelectual,están especialmente comisionados por el Señor para ser testimonios vivos de su propia experiencia espiritual por la cual “conoce” ésta última realidad,la cual quiere compartir con sus semejantes:es el caso del tesoro escondido y la perla de gran precio que halla un hombre:Mt.13,44-46.El mundo temporal y con él los bienes terremos,no han sido ordenados por Dios para menosprecio,confusión y vilipendio,sino para que lejos de erigirlos en nuestro fin último,nos sirvan de humilde medio para relativizando su orden y valor temporal,nunca permitamos que nos aparten de los bienes celestiales. Para concluir,no creo que debamos nunca menospreciarlos(en el sentido indicado),para con ello sentirnos más cristianos ó espirituales,pues podríamos llegar a caer en un aparente espiritualismo que estando lejos del espíritu del Evangelio,nos identificaria más con personas que están fuera de la realidad temporal que todos vivimos y compartimos.Por éste mismo motivo he comenzado mi comentario haciendo alusión a la temática general de los capítulos precedentes de todo éste amplio “Tratado de la Vida Cristiana”( caps.VI-X),cuyo fin general no es otro que presentar la “norma evangélica” como paradigma de aquél, que siendo “pobre en espíritu”(Mt.5,3),siguendo la sentencia de Prov.23,26,pone en Dios todo su anhelo ó deseos y camina fiel y humildemente por sus sendas, que como indica el salmista(Sal. 23),nos conducen-sólo por la misericordia divina-, a “delicados pastos y “aguas de reposo”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s