Cita Diaria con Calvino (116)

“Hemos, pues, de imputar este mal, como tantos otros, a los teólogos de la Sorbona, que, en cuanto les ha sido posible, han cubierto con un velo a Jesucristo; siendo así que si no lo contemplamos fijamente, no podremos hacer otra cosa que andar errantes por interminables laberintos. Y, aparte de que con su tenebrosa definición rebajan la virtud de la fe y casi la aniquilan, se han imaginado una especie de fe, que llaman “implícita” , o supuesta; y designando con este nombre la más crasa ignorancia que se pueda concebir, engañan al pobre pueblo con gran detrimento del mismo. Más aún; para decir abiertamente las cosas como son: esta fantasía no sólo echa por tierra la verdadera fe, sino que la destruye totalmente. ¿Puede ser creer no comprender nada, con tal que uno someta su entendimiento a la Iglesia? La fe no consiste en la ignorancia, sino en el conocimiento; y este conocimiento ha de ser no solamente de Dios, sino también de su divina voluntad. Porque nosotros no conseguimos la salvación por estar dispuestos a aceptar como verdad todo cuanto la Iglesia hubiere determinado, ni por dejar a su cuidado la tarea de investigar y conocer, sino por conocer que Dios es nuestro benévolo Padre en virtud de la reconciliación llevada a cabo por Jesucristo, y que Jesucristo nos es dado como justicia, santificación y vida nuestra […]

Nosotros admitimos que la fe, mientras andamos peregrinando por este mundo, es implícita; no solamente porque ignoramos muchísimas cosas, sino también porque estando rodeados de las tinieblas de numerosos errores, no podemos entender cuanto deberíamos saber. Porque la suprema sabiduría de los más perfectos es aprovechar lo más posible, y cada día con mayor docilidad procurar pasar adelante y esforzarse por saber más […]

De estos testimonios se deduce claramente que, aun aquellos que no han sido instruidos en los primeros rudimentos de la fe, con tal que se sientan inclinados y movidos a obedecer a Dios, son llamados fieles; pero no en sentido propio, sino en cuanto Dios por su liberalidad tiene a bien honrar con este título el piadoso afecto de ellos.

Por lo demás, semejante docilidad junto con el deseo de aprender es una cosa muy distinta de la crasa ignorancia en que yacen los que se dan por satisfechos con una fe implícita cual se la imaginan los papistas. Porque si san Pablo condena rigurosamente a los que aprendiendo de continuo no llegan sin embargo a la ciencia de la verdad, ¿cuánto más no son dignos de censura los que a sabiendas y de propósito no se preocupan de saber nada (2 Tim.3:7)? ”.

Institución de la religión cristiana  III.II.2-5 (p. 406-409).

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Un Comentario

  1. Cristino Enrique Robles Perea

    La Fé como “don sobrenatural”no puede,como tal, ser objeto de conocimiento:es sólo don del Espíritu.No obstante,como es la fé del hombre,criatura racional,hablamos de objeto y sujeto de la fé,y por tanto,de lo que se cree ó a Quien se cree,y del propio sujeto que cree.La fé-aún admitiendo que pueda ser “parcial”(“informada”,según Calvino)-,es ó no es fé en realidad.Para hacerme entender,me remito a Jn.17,3:es por tanto,un conocimiento de orden sobrenatural,y no de orden intelectual(epistemológico);es como afirma nuestro autor en éste mismo texto,conocer a cerca de Dios nuestro Padre,y de Jesucristo como nuestro Salvador,en una palabra “conocer el amor de Dios mostrado en Jesucristo,que eccede todo conocimiento(Flp.3,8-10;Ef.3,14-19).

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