La Iglesia Emergente (Audio, Video y Texto)

VI Conferencias Peregrino, 14 de abril de 2012, Valdepeñas

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INTRODUCCIÓN

Siempre digo que mi primera experiencia con lo que podríamos llamar el movimiento de la Iglesia Emergente (IE) fue hace años, dieciséis ya, en una iglesia evangélica del sur de Francia. Yo vivía en el seminario, a unos 100 km. de distancia, por lo que visitaba esa iglesia esporádicamente, sólo cuando me encontraba en la ciudad donde vivía mi entonces novia, mi actual mujer. Era una iglesia no pentecostal, de talla mediana, por debajo de los cien miembros. Mi novia y yo estuvimos presentes cuando se instaló el nuevo pastor. Era septiembre y yo estaba haciendo la vendimia en uno de los pueblos cercanos a aquella ciudad. Aquel domingo, se le veía al nuevo pastor con un perfil joven y dinámico, aunque su presentación ante la congregación fue más bien convencional: enfundado en traje gris impecable, expresando su respeto por los pastores jubilados presentes en la congregación y predicando un mensaje con ciertas maneras de corrección evangélica.

Acabada la vendimia, volví al seminario a estudiar el segundo curso de licenciatura en teología. Mi novia, mientras tanto, seguía asistiendo a aquella iglesia. Pero a medida que pasaba las semanas, ella me decía, cuando hablábamos por teléfono, que el pastor comenzaba a hacer cosas raras en los cultos, como trucos de magia durante la predicación. Mi primera reacción fue la de decirle que no fuera más allí. De todas maneras, ya entrado el año 1996, pocos meses antes de nuestra boda, asistimos un domingo a aquella iglesia. Lo único que recuerdo de esta visita era el atuendo del pastor, quien aparecía ahora con jeans, camisa blanca, tirantes negros y sandalias. La transformación, sin haber pasado un año tras la instalación, era evidente.

Aquél domingo, pues, se celebraba la Santa Cena. El pastor hizo que todos los asistentes se levantaran y se pusieran uno al lado del otro, rodeando, en forma de U, las paredes del local. Entonces, hizo que nos cogiéramos de las manos. Por fin, introdujo la Santa Cena, pero lejos de hacerlo con las palabras de la institución del sacramento (en 1 Corintios 11, por ejemplo) se puso a leer un curioso relato cuyo título no era otro que “La sopa de un elefante”. En él se detallaba los muchos ingredientes que toda suculenta sopa digna de un tan enorme animal debería contener. Todo ello era para decir después que la Cena es el gran banquete espiritual para los cristianos. No hubo –ni antes, ni durante ni después– ninguna referencia bíblica. Aquel día no participé de la Cena del Señor.

Dos años después de esta celebración, supe que este mismo pastor ya había llegado hasta el punto de traer, en un culto, un gran bidón de basura y ponerlo debajo del púlpito. Conforme iba predicando, arrugaba las hojas de su manuscrito y las lanzaba al bidón. Al acabar la predicación, fue él mismo quien se tiró de un salto al bidón de basura…

El caso de este pastor llamó bastante la atención a algunos de los estudiantes del seminario. Algunos decían que esto era la expresión de la “dictadura de los jóvenes” implantada en aquella denominación. Para otros, entre los que me encontraba yo, en las ganas de llamar la atención de alguien que no debiera estar en el ministerio pastoral, sino más bien trabajar como creativo publicitario, o tal vez en el circo. Pero ahora, con los años, pienso que lo que ocurría con aquel joven pastor es que estaba muy bien informado de las últimas evoluciones que se estaban produciendo en mundo evangélico.

I. ORÍGENES

En efecto, a mediados de los años 90 comenzaban los primeros pasos de lo que ahora se conoce como IE. En la actualidad está mucho más desarrollado que quince años atrás. Se trata de una extremadamente diversa, líquida, resbaladiza, tanto en el fondo como en las formas. Dada su diversidad, es a priori difícil de definir o categorizar teológicamente. No existen datos recientes de lo que el movimiento puede representar en cifras –al menos yo no los he encontrado– pero el siguiente dato es bien significativo: en el año 2003 se celebraron simultáneamente en la ciudad de San Diego (California) dos congresos de pastores, una tradicional, la Convención Nacional de Pastores, y la otra llamada la Convención Emergente; a la primera asistieron 1900 pastores y a la segunda, 1100.[1] Según observadores, el movimiento de la IE estaría atrayendo incluso a sectores de denominaciones importantes en los EEUU, como los Bautistas del Sur.[2]

Lo más llamativo del movimiento de la IE son sus formas extravagantes, y tanto es así que más de una vez han atraído la atención incluso de los medios de comunicación seculares. En algunos casos, se tratará de la sustitución de los bancos de la iglesia por sofás y sillones. En otros casos, iglesias a oscuras e iluminadas sólo la luz de las velas. En la mayoría de casos, estridentes grupos musicales del así llamado “rock cristiano”; o la emisión, durante el culto o incluso la predicación, de videos de distinto contenido; o representaciones de teatro, o de danza, o talleres de pintura. En ocasiones, la predicación será sustituida por conversaciones entre el pastor y los asistentes. A veces, se pondrá en la iglesia laberintos que la gente habrá de recorrer con algún tipo de interés espiritual. Otras, la iglesia se llenará de crucifijos típicos de la iglesia católica-romana u ortodoxa oriental, o se realizarán liturgias medievales. A veces la Cena del Señor será vista de una manera muy parecida a la eucaristía romanista. En otras, se tomará como en una fiesta familiar, charlando entre sí con un vaso de vino y un trozo de pan en la mano hasta que alguien dice “Tomen y coman el cuerpo de Cristo”.

En todo caso, una curiosa característica común, que se repite muy a menudo, es el atuendo informal de los pastores o su peinado a la última moda postmoderna.

Como decíamos, pues, los orígenes del movimiento de la IE se tienen que situar a mediados de los 90 en los EEUU. Normalmente se reconoce que una de sus primeras expresiones fue una red de jóvenes líderes (Leadership Network), en los que estaba presente, entre otros, el conocido pastor Mark Driscoll.[3] El propósito principal de esta red era comenzar a experimentar con el postmodernismo, con vistas a intentar alcanzar a la gente de mentalidad contemporánea para la fe cristiana.

De esta red nacería, en el año 2001, la página web “El poblado emergente” (The Emergent Village), que es la que, a la postre, ha dado nombre al movimiento de la IE.

Sin embargo, creo que se puede decir que el verdadero ideólogo del movimiento no fue otro que el conocido pastor estadounidense Brian D. McLaren (nacido en 1956). Y eso, a pesar de que no formaba parte del grupo fundador de la red de liderazgo que hemos citado. Ya en el año 1998, McLaren publicaba un libro, por la editorial Zondervan, que muy bien puede ser considerado como el manifiesto programático del entonces incipiente movimiento emergente, o al menos funcionaría como tal. El título del libro era bien significativo: Reinventando tu iglesia.[4] El libro constaba de trece estrategias para transformar completamente las congregaciones locales de las distintas denominaciones evangélicas para adecuarlas a los nuevos cambios introducidos por el postmodernismo en países como EEUU. Este fue el programa que él mismo implantó a partir de 1987 en su propia iglesia y por el cual su congregación pasó de 80 a 250 miembros en pocos años. Resultados, todo hay que decirlo, no muy espectaculares, pero lo suficientemente importantes como para intentar universalizar la experiencia. McLaren reconoce que su nueva orientación fue el fruto de su asistencia a distintos seminarios hechos por pastores de megaiglesias, en particular los del movimiento “sensible a los buscadores” (seekers-sensitive en inglés).[5]

Además de Brian McLaren, forman parte de este movimiento un heterogéneo grupo de pastores y líderes de diversa procedencia eclesiástica, entre los que personalmente no dudamos a integrar al bien conocido por todos Rick Warren, autor del libro superventas 40 días con propósito. No es habitual que Warren sea integrado en la IE, pero para nosotros está claro de que lo es, y de hecho él escribió, junto con McLaren, el prólogo del libro La iglesia emergente, del conocido líder del movimiento Dan Kimball, quien es pastor en Santa Cruz, California. Otros dos nombres importantes del movimiento son Dougg Pagitt (pastor en Minneapolis) y Tony Jones (pastor de jóvenes, capellán y teólogo). Este último, Tony Jones, en el año 2008 se manifestó partidario de que los matrimonios homosexuales sean bendecidos por el Estado y por la Iglesia.[6] Tal vez como premio, tal vez a pesar de ello, desde el año 2011 Jones es profesor en el conocido, y originariamente evangélico conservador, Seminario Teológico Fuller.

Por otra parte, el ya citado pastor Dan Kimball ha visto publicado en el año 2009 dos de sus libros en español, por la editorial Vida.[7]  También existen publicados en español dos libros de McLaren.[8] Fuera de estos cuatro libros, no tenemos conocimiento de otras obras de la IE en español.

Como vemos, la editorial Zondervan ha sido la gran difusora de las ideas del movimiento de la IE, pues ella es la que ha promocionado tanto a Rick Warren como a Brian McLaren. Dicho de otra manera, Zondervan es quien ha hecho que Warren sea la fortuna número 57 en EEUU, o que McLaren esté considerado como uno de los veinticinco evangélicos más influyentes del país. Esta editorial, Zondervan, de orígenes reformados holandeses, fue adquirida a finales de los 80 por Harper Collins, perteneciente al magnate de la comunicación de origen australiano Rupert Murdoch. Posteriormente, en 1995, Zondervan compraría la bien conocida Editorial Vida. Esta editorial, llamada originalmente Pedro Press, fue creada en 1946 por las Asambleas de Dios de Estados Unidos como apoyo a la extensión pentecostal en los países de Sudamérica.[9] Esta compra por Zondervan en 1995 es lo que explica que Vida esté ahora difundiendo a los autores de la IE.

II. BREVES OBSERVACIONES INICIALES ACERCA DE LA IE

1. Tras esta breve presentación, ya de entrada podemos desechar la idea de que el movimiento de la IE sea la implantación en la iglesia de un estado de opinión prevaleciente en la base de la misma. Es decir, que sea la expresión de la vox populi de la iglesia. Al contrario: la IE se trata de un movimiento creado por pastores y para pastores. El objetivo de hacerlo, al menos en las fases iniciales del movimiento, fue el de hacer crecer sus iglesias, teniendo como puntos de referencia los gurús del iglecrecimiento americano, como por ejemplo, un Bill Hybels (pastor de la de una megaiglesia en Illinois) o un ya mencionado Rick Warren.[10]

2. En segundo lugar, el movimiento de la IE puede ser visto también como el nuevo filón que reporta enormes beneficios económicos en el mercado evangélico. Un mercado evangélico que necesita ser continuamente reinventado. Sería ingenuo no ver la relación del movimiento emergente con la entrada de editoriales que antes eran inequívocamente evangélicas en los complejos de grandes corporaciones comunicativas de talla mundial.

3. En tercer lugar, también hemos de decir que el movimiento IE parece ser originario de pastores del mundo evangélico independiente o bautista, sin una clara filiación eclesiástica y sin una reconocida confesionalidad doctrinal. Se trata, como en el caso de McLaren, de iglesias interdenominacionales, o, como en el caso de Dan Kimball, con el apelativo de “iglesia bíblica”, reminiscente de algún remoto origen conservador o fundamentalista.

4. En cuarto lugar, podemos ya avanzar la característica fundamental del movimiento: si bien la preocupación original de la IE era la evangelización en una cultura postmoderna, al final el grupo ha ido evolucionando. Ahora, se puede decir que la esencia, corazón y razón misma de ser de la IE no es otra que la radical transformación de la iglesia evangélica tradicional según los cánones del nuevo pensamiento postmoderno. El movimiento no lo expresará así, por supuesto. En su particular dialecto políticamente ultracorrecto y engañoso, hablarán más bien de “diálogo”, “conversación” o “interacción” con la cultura postmoderna, como hablan de “humildad” en vez de escepticismo, o de “generosidad” en vez de latitudinarismo, que es lo que, eufemismos aparten, verdaderamente defienden. De hecho, el movimiento –que se esfuerza siempre por limar o edulcorar expresiones consideradas ofensivas de cara al exterior, de cara al mundo– no ahorra violentas crítica hacia el mundo evangélico conservador, en el que sus líderes nacieron y se criaron. Se trata del mundo evangélico que ellos quieren transformar.

III. IE, FRUTO DE LA POSTMODERNIDAD

Por esta razón, para comprender bien el movimiento de la IE es necesario tener presente el concepto clave para el movimiento, que es el postmodernismo. Mucho se ha hablado acerca del postmodernismo desde una perspectiva evangélica, y no es mi intención volver a repetir aquí lo que otros muchos han dicho y que está disponible en numerosos libros y artículos. Por otra parte, sí que creo que es necesario que abordemos este tema, pero podemos hacerlo siguiendo un enfoque tal vez poco habitual.

Debemos, pues, comenzar haciendo una distinción importante: la hacer entre postmodernidad, por un lado, y postmodernismo, por otro.

La diferencia entre ambos conceptos sería la siguiente: la postmodernidad, según la definición que proponemos, sería la cultura y conjunto de valores predominante el mundo occidental posterior a la II Guerra Mundial. Por su parte, por postmodernismo estaríamos hablando más específicamente de filosofía, refiriéndonos a las distintas corrientes filosóficas subjetivistas radicales desarrolladas sobre todo durante el último tercio del siglo XX. Creemos que esta distinción es importante y que ella ayudará a comprender debidamente tanto el discurso como los objetivos de la IE.

Como hemos dicho, la postmodernidad sería la cultura predominante en Occidente después de la II Guerra Mundial. En grandes líneas, ella puede ser vista como la reacción en contra de los valores y cultura del mundo anterior a la II Guerra Mundial de Occidente. Esto nos ayuda a centrar bastante el asunto, porque normalmente la postmodernidad es vista simplemente en contraposición con la modernidad o como superación de la misma. Pero creemos que esto es hablar muy en términos generales, pues la modernidad es un término con un significado muy amplio. Por ejemplo, en Historia la modernidad sería el periodo histórico que se iniciaría a finales del siglo XV (normalmente se sitúa a partir el descubrimiento de América) y se extendería hasta nuestros días (si también comprendemos en su seno el periodo llamado Historia contemporánea, desarrollado a partir de la Revolución Francesa). Pero la modernidad es también un concepto del ámbito de la filosofía, que se refiere a la mentalidad optimista predominante en Occidente a partir de la Ilustración del siglo XVIII, basada en la idea del progreso y del predominio de la razón. En este último sentido, la contraposición entre modernidad y postmodernidad es clara y esta última sería la superación de la primera; pero, ¿de qué manera se produce esta superación hablando en términos de la historia de las mentalidades? ¿Se puede concebir esta superación en abstracto, sin hacer referencia al proceso histórico en el que ella se produjo?

Creemos, pues, que la II Guerra Mundial es el acontecimiento histórico que precipita lo que se conoce como postmodernidad. ¿Por qué? Pensemos: la II Guerra Mundial supuso la muerte de unos 50 millones de personas, la mitad de ellas población civil, en tan sólo seis años. Fue un acontecimiento sin precedentes en la Historia y por ello ha sacudido completamente la conciencia del mundo moderno. De esta manera, a partir del final de misma, se ha venido desarrollando un poderoso y en apariencia irreversible movimiento de contestación y crítica de los valores y culturas nacionales, y eso, en todos los países de Occidente. En algunos países de manera más aguda que en otros, pero esta crítica es una constante y un movimiento común en todos ellos. Resultado paradójico si pensamos que estamos hablando precisamente de los países vencedores de la guerra mundial y, posteriormente, de la Guerra fría. Pero es así. La identidad y valores tradicionales de las naciones se han visto profundamente alterados por numerosos factores. Podemos mencionar, brevemente, algunos de ellos.

1. En primer lugar, podríamos hablar del existencialismo desarrollado en Francia durante los años 40 y 50 y, sobretodo en el caso del filósofo Jean-Paul Sartre, amalgamado también con el marxismo. El subjetivismo existencialista exaltaba la libertad del individuo por encima de los valores sociales tradicionales, tachados comúnmente con el apelativo de “burgueses”.

2. En segundo lugar, a principios de los años 50 se desarrollaría progresivamente la llamada revolución sexual, es decir, la generalización del sexo rompiendo las barreras de moralidad y decencia tradicionales. Esta revolución se desarrollaría bajo el impulso, principalmente, del mundo universitario estadounidense. En concreto nos referimos a los estudios y libros publicados por el profesor del zoólogo Afred C. Kinsey, que transmitirían al mundo la idea de que no existe tal cosa como una sexualidad humana normal o natural, y que, sobretodo, ésta no puede ser identificada con la vida matrimonial, pues se trata simplemente de una compulsión animal.[11]

3. En tercer lugar, en los años 50 se generará enormemente la cultura de masas directamente dirigida a los jóvenes. Es entonces cuando se nacerá, también en América, la música popular conocida normalmente como rock and roll,  la cual iba a reforzar también el desarrollo de la citada revolución sexual en las costumbres de los jóvenes, por su cada vez más explícito contenido sexual. De hecho, el mismo término rock and roll es un eufemismo para referirse al acto sexual.

4. En cuarto lugar, el cine. En paralelo a lo que ocurría en el mundo de la música, la inmoralidad y el sexo fueron introduciéndose cada vez más en el cine, hasta que, en 1967, se abandonó definitivamente el código moral que gobernaba el cine clásico americano, conocido como el Código Hays (que era lo que hacía que en el cine clásico no hubiera escenas o lenguaje inmorales, sino que también hubieran buenos y malos y normalmente ganaran los buenos).

5. En quinto lugar, la música, además, se convertiría en un importante transmisor de ideología política por el desarrollo de la canción protesta, muchas veces satíricas o provocativas en contra de la sociedad conservadora de sus respectivos países.

6. En sexto lugar, el movimiento contracultural de los años 60 en EEUU, que iba a ser una fusión o amalgama de todos los cinco elementos citados anteriormente. Hablamos del conocido normalmente como movimiento hippie. Desarrollado principalmente en ambientes estudiantiles universitarios, además de propugnar una actitud en general inconformista ante los valores sociales convencionales, iba a centrarse en una serie de cuestiones, como la lucha por los derechos civiles de la población negra o la intervención de EEUU en la Guerra del Vietnam.

7. En séptimo lugar, inspirado en buena medida por los movimientos a favor de los derechos de la comunidad negra, se iba a desarrollar en EEUU diversos movimientos así llamados de liberación de homosexuales, el cual, tras conseguir que la Asociación de Psiquiatras Americanos derogase en 1973 la homosexualidad de la lista de trastornos mentales, ha logrado también que se considere a sus relaciones en todo punto iguales a los verdaderos matrimonios. Esta aceptación social se ha conseguido gracias a, sobretodo, que muchos miembros del star system (cantantes, actores, etc.) hayan hecho pública su condición de homosexual, lo cual ha producido una cada vez mayor presencia homosexual en los medios de comunicación.

8. En octavo lugar, la progresiva generalización del divorcio libre. Anteriormente a los años 60, el divorcio, o no existía (en los países católico-romanos), o existía sólo cuando se daban circunstancias culposas (como por ejemplo, adulterio o abandono), castigándose al cónyuge considerado culpable. Esto ha cambiado drásticamente en todos los países, hasta llegar al “divorcio exprés”, totalmente libre y supuestamente desdramatizado.

9. En noveno lugar, la práctica universalización de los medios contraceptivos, primeramente en la familia (de hecho, al principio se presentaba la contracepción como “planificación familiar”) para llegar a distribuirse libremente a los jóvenes a partir de una cada vez más temprana edad. Así, en algunos estados en los EEUU se llega a repartir anticonceptivos en las escuelas a las niñas a partir de los 11 años y sin consentimiento de los padres.[12]

10. En décimo lugar, la práctica universalización del aborto en los países de Occidente. Aproximadamente, cada año se realizan en el mundo unos 42 millones de abortos, un 87% de los cuales (36 millones) en los países occidentales (Europa y Norteamérica).[13]

11. En undécimo lugar, como consecuencia tanto de la práctica de la contracepción como la del aborto, se ha producido en los países occidentales una dramática caída demográfica. Esta caída demográfica tal vez no resulte muy evidente, porque los números de la población de los países occidentales sigue creciendo, pero ello es debido a la apertura de fronteras para la emigración procedente de países en vías de desarrollo, lo cual también ha posibilitado la implantación de un importante porcentaje de población musulmana, sobretodo en Europa (se estima que en los países de la Unión Europea viven unos 16 millones de musulmanes). Esta sería la base real de todo el discurso acerca del multiculturalismo.

En fin, esta lista tampoco pretende ser exhaustiva, pero sí que es representativa de los factores más importantes que ha generado la llamada postmodernidad. Ahora bien, ¿por qué introducirla al hablar de la IE? Por dos razones principales. En primer lugar, porque los líderes emergentes o bien han sido testigos de este gran cambio cultural, o, en el caso de los más jóvenes, el producto del mismo. En segundo lugar, porque, a fin de cuentas, el cambio que ellos pretenden introducir en las iglesias puede ser visto, en definitiva, como el intento de producir un cambio análogo al que se ha producido en el mundo moderno, y que acabamos de describir. Ideológicamente, el mismo cambio. Es, para entendernos, nuestro particular aggiornamento evangélico a los tiempos postmodernos que vivimos.

Los líderes emergentes no tienen problemas en presentarse como hijos de este tiempo y ya lo hacen de manera visible por medio de su estética. Ellos se exhiben en sintonía con los gustos culturales predominantes, al menos en la juventud, en cuanto a ropa, peinado, o música. Esta filiación cultural con nuestro tiempo es lo que explica también cómo, habiéndose criado –como nos hemos criado todos– ingiriendo miles de películas y canciones modernas (que se caracterizan por raspar los sentimientos del público cual rumbero guitarra en mano), hablen predominantemente en términos de “sentimientos”, “sensibilidad”, etc., etc.

Esta afectada retórica sensiblera, que maneja sentimientos como si fueran argumentos o la expresión misma de la verdad, sale a relucir sobretodo al hablar de determinadas cuestiones sensibles, como por ejemplo la homosexualidad. Invariablemente, en vez de expresarse de manera clara y directa al respecto, los líderes emergentes siempre acaban hablando de sus sentimientos favorables hacia los homosexuales, no vayan a ser tachados de “homofobia”. Por ejemplo, en el año 2005, respondiendo a la revista Time acerca de la homosexualidad, McLaren hizo la siguiente confesión: “¿Sabes? Lo que me rompe el corazón es que no hay manera que yo pueda responder a esto sin herir a alguien del lado contrario”.[14] Para algunos esta respuesta podrá parecer humilde y compasiva, pero a mí me parece que es desviar la atención hacia uno mismo, en vez de tratar las cuestiones tal y como ellas son. El emisario parece más importante que el mensaje.

La sintonía del movimiento emergente con la cultura ambiente es lo que explica también la obsesión de los líderes emergentes a que los cristianos nos desinhibamos para hablar de sexo en público. Un ejemplo tal vez extremo de ello sería el citado Mark Driscoll (que pasa por ser un destacado representante de los pastores evangélicos americanos, llamados “jóvenes, inquietos y reformados”, y que como tal es apoyado por organizaciones como The Gospel Coalition o por reputados pastores como John Piper), no tiene reparos en recomendar todo tipo de prácticas sexuales en su recientemente publicado libro El matriomonio real, o tratar el “Cantar de los cantares” como un manual de sexo y, en base a él, animar a los asistentes, en el púlpito, a mantener sexo oral.[15] Por aquí tampoco estamos tan lejos de esto, pues pensemos que en nuestro propio país, España, ya se han comenzado a realizar concursos de literatura erótica evangélica.

IV. EL NUEVO CRISTIANISMO = EL VIEJO LIBERALISMO

Sin embargo, si llegamos al fondo del asunto, la esencia misma del movimiento emergente es que ha asumido completamente y sin reservas el nuevo mundo de la postmodernidad. McLaren lo expresa abiertamente cuando dice: “Me gusta el nuevo mundo que he visto hasta ahora. A veces me vuelve loco, pero soy optimista. No quisiera volver atrás al antiguo mundo. Tal vez esté cansado de él. El nuevo mundo parecer estar lleno de oportunidades”.[16] Para los líderes emergentes, y una vez más, McLaren es el ejemplo paradigmático, el (como llaman ellos) “antiguo mundo” es siempre y en todo caso sinónimo de cosas tales como la extinción de pueblos indígenas, la subordinación de la mujer, el antisemitismo o los bombardeos atómicos, por no hablar de esclavitud, colonialismo, chauvinismo, Inquisición o quema de brujas, etc., etc. Según McLaren, el cristianismo ha contribuido a todos estos males por su inveterada alianza con la modernidad. Por consiguiente, es ya hora de que el cristianismo (y léase aquí, el protestantismo y fundamentalmente el mundo evangélico) dejen ya esta alianza para abrazar el nuevo tipo de cristianismo que McLaren y ciertos líderes emergentes tras él propugnan.

Esta es, sin duda, la idea fundamental de lo que ha derivado, bajo el impulso de McLaren, el movimiento emergente. Como hemos dicho al inicio, el movimiento que inicialmente estaba centrado en la evangelización ha acabado adoptando este perfil teológico lanzando una propuesta de cambio generalizado en la iglesia. McLaren ha dedicado numerosos libros a expandir esta idea de la necesidad de un nuevo cristianismo.[17] Pero esta misma idea ya aparecía en su primera obra del año 1998, Reinventando tu iglesia, cuando decía:

“Veis, si tenemos un nuevo mundo, necesitaremos una nueva iglesia. No necesitamos una nueva religión per se, sino un nuevo esquema para nuestra teología. No un nuevo Espíritu, pero una nueva espiritualidad. No un nuevo Cristo, pero un nuevo cristiano. No una nueva denominación, sino un nuevo tipo de iglesia en cada denominación”.[18]

Vemos, por consiguiente, cómo McLaren ya tenía clara esta idea antes de afiliarse al movimiento emergente, para posteriormente liderarlo y reorientarlo. Por consiguiente, ha sido él quien capitalizado el movimiento para hacerlo caminar precisamente hacia esta dirección teológica preconcebida. No tengo ninguna duda de que este cambio ha sido premeditado por su parte y que él lo ha conseguido no sólo por su carisma o carácter, sino por su capacidad como prolífico escritor.

McLaren, que postula a ser uno de los reinventores del cristianismo, es un caso ciertamente muy interesante como pastor y teólogo. No se le conocen estudios teológicos algunos, aparte de su asistencia a cursos de iglecrecimiento, pero sí que estudió literatura inglesa en la universidad a finales de los 70 y principios de los 80. Esto no sólo le confirió escribir fácilmente, sino la capacidad de expresarse de manera bien sugestiva. La predicación de McLaren es seductora, transportando a los oyentes a lo imaginario, sorprendiéndolos y cautivándolos por todo tipo de recursos literarios. Maestro de la ambigüedad, en sus libros expresa a menudo en boca de personajes imaginarios lo que en realidad son sus propias opiniones. Pero, al final, resulta evidente que esta formación literaria le ha provisto de esto también: hacerlo imbuirse completamente de la filosofía del postmodernismo que se desarrollaba poderosamente en el mundo de los estudios literarios americanos de entonces. El pensamiento de McLaren es, en una palabra, postmodernismo. Y del más común y corriente. ¿Cómo se manifiesta esto en su obra?

La Biblia, para McLaren, no es la Palabra de Dios. Más bien, él hace esta sorprendente, y absolutamente falsa, afirmación: “La “palabra de Dios” nunca se usa en la Biblia para hablar de la Biblia”.[19]

La Biblia, según él, más que la Palabra divina inerrante y autoritativa, es la narración de Dios, abierta, por tanto, según su visión postmodernista, a todos los múltiples sentidos que le podamos o queramos encontrar. Por consiguiente, su tratamiento de la Biblia va a la par de esta convicción: McLaren nunca se basará en los textos de la Biblia para hacer sus muchas afirmaciones, y cuando la cita, lo hace de manera bien escasa y como de paso. Valga como ejemplo el siguiente dato: en un libro en el que él propone reinventar completamente la iglesia, de 216 páginas, sólo da unas 23 citas bíblicas, y nunca para fundar positivamente la enseñanza de los textos, sino más bien a modo vagamente ilustrativo.

El mensaje de la Biblia no sería, según McLaren, el de la Creación, Caída en el pecado y Salvación por Jesucristo. Esto, según él, es la introducción de la filosofía griega en el cristianismo. La salvación en la Biblia, según McLaren, “enfáticamente no significa “salvar del infierno” o “dar vida eterna después de la muerte”, como muchos predicadores parecen implicar sermón tras sermón […] en general, salvar significa “sacar de los problemas”. El problema puede ser enfermedad, guerra, intriga política, opresión, pobreza, prisión o cualquier tipo de peligro o mal”.[20] Dios salva a todo el mundo, en un sentido amplio, y la salvación para los creyentes significa vivir “vidas como Jesús”. Esta sería la idea clave en McLaren: se es salvo siguiendo a Jesús como modelo, o cuando se vive como Él.

La muerte de Jesucristo en la cruz no sería un sacrificio expiatorio. Es más, la expiación es rechazada con los peores calificativos, tanto por McLaren como por el también líder emergente pastor británico Steve Chalke (presidente de la organización internacional Stop the Traffic). Ambos no tienen problemas en afirmar que la expiación es una forma de “maltrato infantil cósmico” por parte de Dios.[21] Por el contrario, según McLaren, Jesús murió para mostrar la crueldad y la injusticia de los que están en el poder.[22]

Los cristianos y la iglesia no deben anunciar al mundo un conjunto de verdades definidas. Pensar en proposiciones objetivas de la verdad sería el fruto podrido de la alianza de los evangélicos con la modernidad. Por el contrario, los cristianos deben expresarse dando lugar siempre a la insinuación, al misterio, a la paradoja.[23] La verdad misma, por su parte, no consiste en proposiciones verdaderas, sino más bien es “estar en sintonía con Dios”.[24]

Por todo ello, por supuesto, McLaren rechaza todas las confesiones de fe protestantes. No sólo ellas: también solas de la Reforma, las cuales serían, y cito textualmente, “reduccionistas” y “cuestionables, por no decir absolutamente peligrosas”.[25] En cuanto a los llamados cinco puntos del calvinismo, McLaren opina que, como los cigarrillos, hacen oler mal el aliento.[26]

Para McLaren, la evangelización a los miembros de otras religiones no significa que ellos se tengan que convertir y salir del contexto de sus propias religiones, sino que también pueden seguir siendo budistas, hindús o judíos.[27] Y, coherente con esta convicción, él mismo, McLaren observó el Ramadán en el año 2009.

Bien, a la luz de todo esto, ¿se puede considerar a McLaren como un evangélico? La respuesta es un rotundo no, en absoluto. Estas afirmaciones de McLaren, y por consiguiente, el movimiento de la IE que él capitanea, no es en modo alguno nuevo, pues se trata, hablando con propiedad, del mismo liberalismo protestante clásico del siglo XIX. Es la misma negación de la autoridad de las Sagradas Escrituras hecha sobre la base de una filosofía subjetivista. Es la misma subjetivización de la religión. En ambos casos, la idea matriz es que la doctrina cristiana debe adaptarse al pensamiento contemporáneo. Es la misma visión de un evangelio social, y de una salvación humana, del hombre para el hombre, una salvación (tanto para Warren como Mclaren) naturalista y terrena que el hombre ha de alcanzar siguiendo la vida y ejemplo de Jesús. Es el mismo rechazo de la soberanía y transcendencia de Dios, sustituida por la absoluta inmanencia divina. Un dios de tipo gnóstico, dualista y maniqueo. Es la misma concepción de la iglesia en términos encarnacionales, que, al final del camino, al único lugar donde conduce es a Roma, máxime cuando se ha cargado por el camino todas las afirmaciones de fe genuinamente protestantes y evangélicas.

La llamada IE, es, pues, una iglesia ecléctica, una iglesia ecuménica, una iglesia interreligiosa, una iglesia relativista, una iglesia secularizada, una iglesia que ha perdido la Palabra, que ha perdido los sacramentos y que ha perdido toda seña de identidad específicamente de iglesia. ¡Por favor, quitémosle el sustantivo de “iglesia” a eso! ¡Llamémoslo “la emergente” a secas, porque es la negación de la iglesia!

La gran pregunta, entonces, es, ¿cómo es posible que se nos venda –y nunca mejor dicho– todo esto a los evangélicos, haciéndolo pasar por algo genuinamente evangélico?

Hay razones que explican en parte este hecho. La primera sería la prevaleciente falta de formación, no sólo teológica sino incluso filosófica, de nuestros ambientes evangélicos. En particular, hay una idea terriblemente equivocada en los líderes emergentes de lo que supone la modernidad en términos filosóficos. Los postmodernos hacen la ecuación simplona: modernidad = racionalismo, ciencia y conocimiento objetivo. En el fondo, esta representación es falsa y revela una tremenda falta de comprensión de lo que fue la modernidad. La modernidad no es la objetivización de la verdad sino la subjetivización de la misma. La filosofía moderna por antonomasia es la de Emanuel Kant y su proyecto de autonomía del individuo y sociedades frente la Ley de Dios y las verdades reveladas. El pensamiento moderno es la ruptura no sólo con la teología, sino con la metafísica u ontología. Es la renuncia a concebir el universo de una manera objetiva, sino a través de cómo lo percibe el individuo, instaurándose un procedimiento, llamado “método científico”, por el cual ciertos hechos o verdades pueden llegar a universalizarse a través consenso de los actores de la comunidad académica. El viejo liberalismo protestante fue, simplemente, la adaptación del protestantismo a todo este discurso y al mundo nacido de la modernidad. Por lo tanto, el postmodernismo es, simplemente, más de lo mismo. Al asumir el postmodernismo, el mundo evangélico se reconcilia definitivamente con la modernidad.

Porque el mundo evangélico, al contrario de lo que afirma McLaren, lejos de ser su aliado o su sucedáneo, ha estado enfrentado al mundo moderno. Tal vez no lo ha sido mayoritariamente con vistas a reformarlo bíblicamente, sino que la actitud ha sido la de aislarse de él. Pero lo ha sido al haber manteniendo, durante los siglos XIX y XX,  los principios fundamentales de la Reforma: la autoridad absoluta de las Sagradas Escrituras, las principales afirmaciones de la fe cristiana, el pesimismo antropológico, la necesidad de conversión, la vida de santidad apartada de las contaminaciones del mundo. Todo lo cual había sido considerado por los liberales como antiguallas, como rémoras del pasado pre-moderno.

En fin, todo este hábil enredo de McLaren y los postmodernos acerca de la relación entre modernidad y mundo evangélico es lo que explica, en parte, nuestra disposición favorable a acoger un movimiento que se presenta como contrario a la modernidad, a la que siempre los evangélicos nos hemos opuesto.

La segunda razón, es nuestra predisposición evangélica a comprar todo aquello que se nos presente con el envoltorio de la evangelización. Hemos llegado a ser pragmáticos, pensando que el fin justifica los medios, y olvidando que la suprema autoridad no son los resultados, sino las Sagradas Escrituras.

La tercera razón, porque la iglesia evangélica ya es, prácticamente en su totalidad, postmoderna o emergente, en un sentido cultural y estético. Primero, porque es el ambiente cultural en el que vivimos. Segundo, por cosas tales como el uso de la música moderna en los cultos, o la informalidad en los mismos, hoy día prácticamente universalizadas entre los evangélicos. La puerta de entrada del mundo evangélico a la postmodernidad no ha sido otra que la introducción, en los últimos 30 años, de la música moderna en las iglesias y esto ha sido bastante anterior al movimiento emergente. Si somos culturalmente postmodernos, no es de extrañar que se nos requiera a que lo seamos también doctrinalmente.

CONCLUSIÓN

Para concluir, nos podemos preguntar cuál es el futuro que tiene por delante la emergente. Aparentemente, parecería como si el movimiento perdiera fuelle por la división entre los líderes. Efectivamente, da la impresión que, entre los líderes emergentes, no todo el mundo está dispuesto a seguir el camino indicado por archiherético McLaren. Está dispuesto a hacerlo, sí, y de qué manera, el ya citado profesor en el Seminario Fuller, Tony Jones, el “teólogo” que con infame soberbia califica el pecado original de doctrina depravada.[28] Pero otros líderes, como Dan Kimball, parecen tomar distancias al giro teológico imprimido por McLaren al movimiento.[29] Otros, como el también citado Mark Driscoll, se han decididamente desmarcado del mismo (diciendo que no forma parte de la iglesia emergente, sino de la “iglesia que emerge”). El movimiento emergente sigue siendo amorfo al no tener ningún centro institucional que lo perpetúe, dependiendo siempre del apoyo de los medios de comunicación, y este apoyo depende siempre de las fluctuantes perspectivas de beneficio económico. Pero el objetivo del movimiento, según McLaren no es institucionalizarse, sino instilar toda una serie de ideas que lleguen a formar parte del subconsciente colectivo evangélico, o dicho de otra manera, de las presuposiciones fundamentales de la identidad evangélica.

Y creo, sinceramente, que bien lo puede estar llegando a conseguir. Digamos claramente: el mundo evangélico está en peligro de apostasía generalizada. Se trata de instilar un espíritu, un ambiente. ¿Cómo se mide esto? ¿No estaremos ya afectados más de lo que pensamos?

En definitiva, se puede decir que la emergente es el resultado inevitable de que el mundo evangélico sea, en su gran mayoría, aconfesional, ahistórico y de gobierno más o menos independiente. En un contexto como el de la Reforma del siglo XVI, que es el que yo defiendo y al que pertenezco, el movimiento de la emergente no tendría no sólo ningún futuro, sino ningún presente. Mientras no se abrace la Reforma en un sentido pleno –y no solamente en soteriología– el mundo evangélico siempre va a tener que hacer frente a desarrollos similares. Ayer fue el pentecostalismo, hoy es la emergente, mañana la iglesia por los aires o la iglesia sepultada. A cada envite, el mundo evangélico se va esquilmando más y más. Y, a cada envite, el liberalismo se hace más y más fuerte. Por no hablar de Roma, que sigue incólume, frotándose felizmente las manos ante nuestra descomposición a todos los niveles.

La necesidad de la Reforma sigue siendo, hoy, tan urgente y necesaria como lo ha sido siempre. ¿Cuándo ella va a emerger de verdad?

Jorge Ruiz Ortiz


[1] Carson, D.A., Becoming Conversant with the Emergent Movement, (Grand Rapids: Zondervan, 2005), p. 12.

[2] Hall, Jordan, “Southern Baptists and the Emerging Church”, http://www.reformationmontana.org/about-us/blog/southern%20baptists%20and%20the%20emerging%20church.html (accedido el 06-04-2012); “The Emerging Church movement calls for biblical scrutiny by Missiourians”, en

http://www.mbcpathway.com/2007/12/article97073c485613-htm/ (accedido en 06-04-2012)

[3] Jones, Tony, The New Christians: Dispatches from the Emergent Frontier (San Francisco: Jossey Bass, 2008), p. 41s; Kimball, Dan “Origins of the terms “Emerging” and “Emergent” church – Part 2” en http://www.dankimball.com/vintage_faith/2006/04/origins_of_the_.html (accedido en 04-04-2012).

[4] McLaren, Brian D., Reinventing your Church, (Grand Rapids: Zondervan, 1998).

[5] Ibid., p. 24.

[6] Jones, Tony, “How I Went from There to Here: Same Sex Marriage Blogalogue”
http://blog.beliefnet.com/tonyjones/2008/11/same-sex-marriage-blogalogue-h.html (accedido el 04-04-2012).

[7] Kimball, Dan, Jesús los convence pero la iglesia no (Miami: Vida, 2009); La iglesia emergente (Miami: Vida, 2009).

[8] McLaren, Brian, El mensaje secreto de Jesús. Nashville (Grupo Nelson, 2006), Más preparado de lo que piensas, (Buenos Aires: Ediciones Kairos, 2006).

[9] “Editorial Vida celebra 60 años sirviendo al pueblo de Cristo” http://www.noticiacristiana.com/sociedad/2006/10/editorial-vida-celebra-60-anos-sirviendo-al-pueblo-de-cristo.html (accedido el 04-04-2012).

[10] Las dos Iglesias son citadas por McLaren, en Reinventing your Church, p. 25.

[11] Sexual Behaviour in the Human Male (1948); Sexual Behaviour in the Human Female (1953).

[12] Desde 2007, se practica esto, por ejemplo, en las escuelas públicas del estado de Portland, cf. http://elpais.com/diario/2007/10/19/sociedad/1192744810_850215.html , (accedido el 06-04-2012)

[13] Fuente: http://abortionno.org/Resources/fastfacts.html (accedido 06-04-2012).

[16] Reinventing your church, p. 13.

[17] The New Kind of Christian Trilogy – Limited Edition Boxed Set (A New Kind of Christian; The Story We Find Ourselves In; The Last Word and the Word After That) (San Francisco: Jossey-Bass, 2005); A New Kind of Christianity (HarperOne, 2010).

[18] Reinventing your Church, p. 13.

[19] A Generous Orthodoxy, (Grand Rapids: Zondervan, 2004), p. 181.

[20] Ibid., p. 101.

[21] McLaren, Brian, The Story We Find Ourselves In (San Francisco: Jossey Bass, 2003), p. 102; Steve Chalke and Alan Mann, The Lost Message of Jesus, (Grand Rapids, MI: Zondervan, 2003), pp. 182.

[22] Everything Must Change, p. 124, p. 158.

[23] Reinventing your Church, p. 89-91.

[24] A New Kind of Christian, p. 61.

[25] A Generous Orthodoxy, p. 221.

[26] Ibid., p. 217.

[27] Ibid., p. 293.

[28] “Original Sin: A Depraved Idea”, en http://blog.beliefnet.com/tonyjones/2009/01/original-sin-a-depraved-idea.html (accedido 11-04-2012).

[29] Cf. “The End of the Emergent?” en http://www.relevantmagazine.com/god/church/features/21181-the-end-of-emergent (accedido el 11-04-2012).

  1. eliécer

    Rick Warren, con el que no comparto teología, no es Emergente.
    Nada en su eclesiología lo es.
    De eso puede dar testimonio el Pastor Reformado John Piper.
    En el párrafo: … “el atuendo del pastor, quien aparecía ahora con jeans, camisa blanca, tirantes negros y sandalias”.
    ¿Debemos entender que critica usted que los predicadores usen un traje distinto al tradicional occidental de traje y corbata?.
    Que conste que yo cuando predico, lo hago en saco y corbata.
    Y en lo de la Cena del Señor, cuando era Bautista, ¿ no debía usted creer en la comunión cerrada?, no entiendo porque participaba en la cena de una iglesia ajena a la que para ese entonces era su denominación.
    Y si ya era reformado en ese momento, si la iglesia no cree en la presencia real, (pues supongo que desde el principio, no sólo desde el momento de hacerse emergente, no creían en eso; si eran una iglesia libre), creo que no debió participar, ni siquiera si se leía el párrafo bíblico que menciona.
    Saludos Hermano en Cristo.

  2. Jorge Ruiz Ortiz

    Ya digo en la conferencia que Warren no suele estar considerado como “emergente”. Hay diferencias claras entre el movimiento del “propósito” (Warren) y el movimiento emergente, eso nadie lo duda. Pero para mí es evidente que se trata de “circunstancias” pero que en “esencia” se trata de lo mismo, pues tanto en uno como en otro caso:

    se trata de una salvación naturalista,

    se relativiza totalmente la doctrina protestante clásica (“deeds not creeds”);

    la iglesia se vuelca en un “evangelio social”

    se hace promoción de la espiritualidad católica-romana y mística

    se propugna una adaptación completa de la iglesia al tiempo en que vivimos.

    En cuanto a su pregunta, si critico o no a los pastores que predican y ministran con un atuendo informal, pues lo cierto es que lo dije meramente a título informativo, para mostrar la gran evolución, el gran cambio introducido en la iglesia en apenas unos meses. Pero si me pregunta mi opinión al respecto, le diré no creo que sea una buena señal el atuendo informal de los pastores. Supongo que todos ellos se pondrían el traje en la boda de su hija o en una audiencia con el rey (o en su defecto, con el presidente de la república). La informalidad no comunica nada la importancia de estar dando culto a Dios.

    En cuanto a su última pregunta, por aquel entonces yo todavía era bautista. Además, la iglesia en cuestión pertenecía a la denominación homóloga a mi iglesia en España. Participar de la Cena allí era de lo más normal.

    Saludos fraternales

  3. eliécer guillén

    Entiendo: Era usted de la UEBE, y la iglesia francesa era de la FEBFhttp://www.eglises-baptistes.fr/La-Federation-Baptiste.html?old=; entonces no era libre.
    Saludos Hermano, el Señor le bendiga mucho.

  4. Jorge Ruiz Ortiz

    Pues no precisamente: era de la FIEIDE, que es la iglesia libre en Francia. Digo que era bautista no en el sentido de denominación, sino teológico, aunque en España, a diferencia creo del resto del mundo, es exclusivamente bautista.
    Saludos en Cristo, hermano

  5. Raymundo

    Estoy de acuerdo con el Pastor Ruiz Ortiz sobre la vestimenta de los pastores,,se puede denotar cierto desprecio,por asi decirlo, de un pastor al vestir de esa forma con respecto a su pensamiento sobre el Dios Santo y Glorioso….el ejemplo es bien sencillo,,,si para visitar al Presidente de su pais la persona se viste con lo mejor de su ropa..porque no vestirse mejor si va a la presencia de Nuestro Dios y a proclamar su Palabra?….ya me imagino lo que me van a criticar pero ni modo…En Cristo Señor Nuestro!

    • carlosfumero

      Me encantaria tanto que pudierais entender, que los trajes nada tienen que ver con reverencia, pero no se puede enderezar un arbol torcido (pensamiento) sin romperlo primero!!

      En ocasiones Dios instituyo las vestimentas sacerdotales, en otra ocasion David danzo en paños menores ante la presencia de Dios, Jesus acuso a los Fariseos por usar sus trajes Bien impolutos y blanqueados como tumbas!! Dios no quiere sacrificio que yo lo daria, no quiere holocaustos, sino corazones contritos y humillados. Dejad ya los trajes, las formas, que el Reino de los cielos no consiste en comido, vestido, sino en El!!!

      ¿ que porque los Testigos de Jehova llevan trajes hasta en el Kongo estan dando la Gloria a Dios? Hoy dia hace falta una reforma, pero tambien mucha dosis de sabiduria!!!

      Sabeis que yo predicando me he metido en un contenedor de basura, si para explicar que Dios se hizo hombre y se metio entre la humanidad pecadora, entre lo vil, lo necio, la basura, para traer muchos hijos a la Gloria. Ahh tambien predicando use dos corazones de terneros uno congelado y otro tierno, ambos hervidos para ilustrar el corazon duro como una piedra y el nuevo corazon, una imagen mas que mil palabras. Tambien un pañal, para ilustrar que nuestras vidas se pueden resumir como un pañal, la llenamos de todo tipo de inundicia, pecado y eramos desechables a los ojos de Dios, pero El se vistio de hombre y se puso nuestro pañal en la Cruz, llevo nuestro pecado e inmundicia a la Cruz. Si sacais estas ilustraciones o parabolas de contexto estareis destruyendo el evangelio que en ellas hay. John Bunyan fue un experto en ilustrar el evangelio y hoy lo reconocemos, Spurgeon suplicaba a sus estudiantes que usaran cualquier cosa para ilustrar el evangelio, y ahora llegais vosotros con vuestro bagaje historico de formalismo para señalar cuan irreverente son algunos en los pulpitos! Espero que avancemos no como mera institucion, sino como un cuerpo vivo que expresa el evangelio asi como el Maestro, con flores y campos, con montañas y arboles, con letrinas y granjas!!!

      Un saludo y solo a Dios sea la Gloria!!!

      • Raymundo

        Espero que no predique cuando Jesucristo camino sobre las aguas porque no se como le va a “hacer” para ilustrar “su evangelio”!!!.,,Bendiciones y suerte!

  6. Jorge Ruiz Ortiz

    “Me encantaria tanto que pudierais entender, que los trajes nada tienen que ver con reverencia”

    No es condición sine qua non, pero sí que algo que ver tiene. Pregunto una vez más: ¿irá usted a la boda de su hija en bañador y sin camiseta?

    ” pero no se puede enderezar un arbol torcido (pensamiento) sin romperlo primero!!”

    Lo siento, pero no entiendo. No sé si mi pensamiento está torcido o es que es demasiado rígido. En todo caso, no sé qué tiene que ver con lo que se trata aquí.

    ” Jesus acuso a los Fariseos por usar sus trajes Bien impolutos y blanqueados como tumbas!! ”

    ¿No esta la falacia de equiparar el mantener las formas en el culto a ser fariseo? ¡Todo esto me suena tanto! ¿Pero no se toma usted unas ciertas libertades con la Palabra (por no decir con nosotros)?

    “Dios no quiere sacrificio que yo lo daria, no quiere holocaustos, sino corazones contritos y humillados.”

    Exacto. Y que eso se manifieste externamente en un culto reverente a Él.

    ” Dejad ya los trajes, las formas, que el Reino de los cielos no consiste en comido, vestido, sino en El!!!”

    ¿Por qué será que los que critican tanto las formas son los que más insisten en adquirir las formas del mundo en los cultos, la mayoría de las veces bajo la falacia de que si no lo hacemos, la gente no se convierte?

    “¿ que porque los Testigos de Jehova llevan trajes hasta en el Kongo estan dando la Gloria a Dios? ”

    En el Congo yo me pondría hasta camisetas de tirantes. Pero no así en el culto a Dios.

    ” Hoy dia hace falta una reforma, pero tambien mucha dosis de sabiduria!!!”

    Sí, la sabiduría que proviene del temor de Dios.

    “Sabeis que yo predicando me he metido en un contenedor de basura…”

    No lo sabía. ¿Se ha sentido usted aludido, entonces?

    “Ahh tambien predicando use dos corazones de terneros uno congelado y otro tierno, ambos hervidos para ilustrar el corazon duro como una piedra y el nuevo corazon, una imagen mas que mil palabras. Tambien un pañal, para ilustrar que nuestras vidas se pueden resumir como un pañal, la llenamos de todo tipo de inundicia, pecado y eramos desechables a los ojos de Dios”

    No es por inmiscuirme en lo que no me llaman, pero ¿es realmente necesario todo esto para predicar el evangelio? No lo veo en la Biblia, y eso que trato de leerla lo más que puedo. Por otro lado, hermano, ¿realmente piensa que habla a gente inteligente? ¿Es realmente necesario tratar a los oyentes de, si me lo permite, idiotas?

    “John Bunyan fue un experto en ilustrar el evangelio y hoy lo reconocemos, Spurgeon suplicaba a sus estudiantes que usaran cualquier cosa para ilustrar el evangelio”

    Lo siento, ni Bunyan ni Spurgeon son santos de mi devoción.

    ” y ahora llegais vosotros con vuestro bagaje historico de formalismo para señalar cuan irreverente son algunos en los pulpitos! ”

    Alguno lo tenía que hacer, ¿no? ¿O no hay hoy día irreverencia en el púlpito? Pero una vez más, no sé porqué liga usted defender la reverencia en los cultos con un “bagaje histórico de formalismo”.

    “Espero que avancemos no como mera institucion, sino como un cuerpo vivo que expresa el evangelio asi como el Maestro, con flores y campos, con montañas y arboles, con letrinas y granjas!!”

    Y yo espero ver una nueva y verdadera Reforma bíblica y confesional en nuestros días, aunque no lo exprese muy líricamente.

    “Un saludo y solo a Dios sea la Gloria!!!”

    Otro para usted. Y, en efecto, solo a Dios sea la gloria.

    • carlosfumero

      Agradesco su respuesta, aunque mi comentario era mas bien dirigido a Raymundo
      Me parece super necesario ilustrar el evangelio a los jovenes y niños, mayores, listos, idiotas, sabios y necios, Jesus lo hacia y toda la biblia esta llena de analogias, tipos y sombras de lo que habria de venir. Dios uso ilustraciones de la Viña, te suena no? Pues es super importante saber comunicar la palabra de Dios en el idioma, sino ¿porque no estamos leyendo nuestras biblias en Romance o latín? como fue en los tiempos de la reforma. Me gusta su articulo, no le quito reconocimiento, pero no me gusta como se excusa en las formas para verter sus opiniones personales de como vestir para ministrar, si el requisito biblico es el decoro. No tengo nada de emergente, se el peligro que colleva esa corriente y tambien se como el helado formalismo no suele llevar el evangelio a las calles, a los jovenes de España, porque no saben como esplicarles el evangelio en su idioma. El idiota en todo esto soy yo, cuando no logro explicar el evangelio como para que un niño de 6 Años lo pueda entender, y si vale a uno de 6 le valdra al mas listo, pues la salvacion no es cuention de ser mas listos o tontos, sino en que se tienen que reconciliar con Dios atra ves de su Hijo, quien sufrio la Ira de Dios en nuestro lugar, sufrio el infierno que mereciamos.
      Un saludo. Este es un link, creo que merece la pena que veas como hay una generacion de evangelistas con el mensaje ilustrado del evangelio en las calles, con la reverencia y temor de Dios, porque de lo contrario no lo hariamos!!! Un abrazo y gracias.

      http://www.ontheredbox.com.

      • Jorge Ruiz Ortiz

        Hermano Carlos:

        Si le ha molestado el comentario sobre “idiotas”, le ruego que me disculpe.

        En todo caso, soy padre de 4 hijos y sé lo que es hablar a un niño para que entienda el Evangelio. También hemos hecho evangelismo para niños, y le puedo asegurar que se puede hacer cantando los Salmos de Ginebra.

        Bendiciones,

  7. carlosfumero

    Raymundo esa ironía me molesta, pero bueno ni modo ¿Realmente crees que ilustrar el evangelio es eso? Explicarla andar por el agua no tiene mérito, pero ilustrarle a una persona cuan pecadora es y que es lo que merece y luego explicarle la buena noticia que otro sufrió el castigo que merecía para dejarla libre al creer en El y que por lo tanto le debe la vida, eso es el evangelio!!! Eso es lo que hay que buscar explicar?
    Un saludo.

    • Raymundo

      En cuanto al ejemplo de andar en el agua yo solo quise hacer ver lo dificil e insensato que es “ser mas sabios que Dios” en cuanto a transmitir el Evangelio por otros medios que no sea solo la Predicacion de Su Palabra como El lo ha establecido….hacer las cosas como El las dice, no como “creemos” que es mejor…gracias!!..A Dios sea la Gloria!

  8. FELIPE MUJICA

    Estimados hombres de Dios, creo que la vestimenta es un tema muy personal y discutir por eso es fatuo en comparación con el tema central, el cual es la iglesia emergente. Por lo que he leído sobre el movimiento, me parece que debemos comenzar a reflexionar y pensar en torno a el ingreso de pensamientos relativistas que ponen en tela de juicio, no sólo la doctrina que nos define como cristianos, sino la autoridad misma de la palabra de Dios y a Dios mismo y su naturaleza.

    Pensemos en cómo educar a las congregaciones en especial a los jóvenes de forma que sean capaces de discernir las ideas heréticas que se levantan solapadamente tal como es el pensamiento emergente. Me parece que el articulo es bastante bueno y claro, además de exponer con argumentos y fundamentos sencillos pero concretos los problemas y consecuencias de este movimiento.

    Dios los bendiga a todos.

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