Cita Diaria con Calvino (48)

“Ni tampoco se puede decir que la voluntad de Dios se contradiga, o se cambie, o finja querer lo que no quiere, sino sencillamente, siendo una y simple en Dios, se nos muestra a nosotros múltiple y de diferentes maneras, porque debido a la corta capacidad de nuestro entendimiento no comprendemos cómo Él bajo diversos aspectos quiera y no quiera que una misma cosa tenga lugar.

San Pablo, después de haber dicho que la vocación de los gentiles es un secreto misterio, afirma poco después que en ella se ha manifestado la multiforme sabiduría de Dios (Ef. 3: 10). ¿Acaso porque debido a la torpeza de nuestro entendimiento parezca variable y multiforme, por eso hemos de pensar que hay alguna variedad o mutación en el mismo Dios, como si cambiara de parecer o se contradijese a sí mismo? Más bien, cuando no entendamos cómo Dios puede querer que se haga lo que Él prohíbe, acordémonos de nuestra flaqueza y consideremos a la vez que la luz en que Él habita, no sin causa es llamada inaccesible, por estar rodeada de oscuridad (1 Tim. 6:16).

Por tanto, todos los hombres piadosos y modestos han de aceptar la sentencia de san Agustín: que algunas veces con buena voluntad el hombre quiere lo que Dios no quiere; como cuando un hijo desea que viva su padre, mientras Dios quiere que muera.(1) Y al contrario, puede que un hombre quiera con mala voluntad lo que Dios quiere con buena intención; como si un mal hijo quisiera que su padre muriese, y Dios quisiera también lo mismo. Evidentemente el primer hijo quiere lo que Dios no quiere; en cambio el otro quiere lo mismo que Dios. Sin embargo, el amor y la reverencia que profesa a su padre el que desea su vida, está más conforme con la voluntad de Dios -aunque parece que la contradice-, que la impiedad de] que quiere lo mismo que Dios quiere. Tanta es, pues, la importancia de considerar qué es lo que está conforme con la voluntad de Dios, y qué con la voluntad del hombre; y cuál es el fin que cada una pretende, para aceptarla o condenarla. Porque lo que Dios quiere con toda justicia, lo ejecuta por la mala voluntad de los hombres. Poco antes el mismo san Agustín había dicho que los ángeles apóstatas y los réprobos, con su rebeldía habían hecho, por lo que a ellos se refiere, lo que Dios no quería; pero por lo que toca a la omnipotencia de Dios, de ninguna manera lo pudieron hacer, porque al obrar contra la voluntad de Dios, no han podido impedir que Dios hiciera por ellos Su voluntad. Por lo cual exclama: ¡Grandes son las obras de Dios, exquisitas en todas sus voluntades! (Sal. 111: 2); pues de un modo maravilloso e inexplicable, aun lo mismo que se hace contra su voluntad no se hace fuera de su voluntad; porque no se haría si Él no lo permitiese; y, ciertamente, Él no lo permite a la fuerza o contra su voluntad, sino queriéndolo así; ni Él, siendo bueno, podría permitir cosa alguna que fuese mala, si Él, que es todopoderoso, no pudiese sacar bien del mal […]

. Y si alguno se siente perplejo por lo que acabamos de decir, que no hay consentimiento alguno por parte de Dios con los impíos, cuando por justo juicio de Dios son impulsados a hacer lo que no deben, acordémonos de lo que en otro lugar dice el mismo san Agustín: “¿Quién no temblará con estos juicios, cuando Dios obra aun en los corazones de los malos todo cuanto quiere, dando empero a cada uno según sus obras?(1)”

(1) Enquiridión a Lorenzo, cap. 101.

(2) De la gracia y el libre albedríio, a Valente, cap. 20.

Institución de la religión cristiana I.XVIII. (p. 154-155, 156-157).

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  1. Oscar Ventura

    ¿Sera posible, que de un modo maravilloso e inexplicable,podamos hacer obras contra la voluntad del padre pero no fuera de ella,? ¿Que acaso, si son en contra no estan definitivamente fuera.? O en lo contrario, si EL las permite, ¿no dejan en el momento mismo de ser permitidas,de estar en contra y fuera, sino que se convierten a conforme ?
    ¿Dios obra en el corazon de los malos? a cual dios se refiere san agustin
    si, estoy de acuerdo en que nuestro padre celestial obra en el corazon de los malos, pero para arrepentimiento y salvacion,no para obras en contra ni fuera de su voluntad, mucho menos para hacer maldad,esas no son las obras de mi padre, dijo Jesucristo, , ,

  2. Jorge Ruiz Ortiz

    Estimado Óscar:

    Gracias de veras por el comentario. Calvino está hablando aquí de cuestiones difíciles, pero por eso creo que es bueno leer y meditar bien en las sentencias de Calvino y de Agustín. También considerarlas en el contexto de lo que se ha venido diciendo anteriormente (las citas de los días anteriores). En este sentido, es importante recordar:

    1. La importantísima distinción entre la voluntad secreta y la voluntad revelada de Dios: la voluntad revelada de Dios ordena a todos que se arrepientan, lo cual no hacen, ¿por qué? Porque sus obras son malas y amaron más las tinieblas que la luz. Es la voluntad revelada del Señor lo que nos hace responsables ante el Señor, y por la cual seremos juzgados. El mal nunca será “conforme a la voluntad” revelada de Dios. El mal entra dentro de la voluntad secreta de Dios sólo en el sentido de que Él quiere dejar a los hombres a merced de sus pecados en castigo de sus pecados (cf. Rom. 1:18ss). Dios es y será siempre sumamente santo.

    2. La importancia también de la distinción entre causas primeras y causas segundas; en este caso, hablamos de la voluntad secreta de Dios y la maldad de los corazones de los hombres, respectivamente. Sólo podemos hablar en el terreno de las causas segundas. Un Dios infinito nos resulta infinitamente incomprensible. Sus caminos son más altos que los nuestros. Su amor y misericordia no nos resulta menos incomprensible que Sus juicios y Su justicia.

    3. La distinción entre necesidad absoluta y necesidad de consecuente. En la obstinación y el rechazo a arrepentirse, el corazón de los malos obra necesariamente según su propia naturaleza. Es decir, Dios no los fuerza a ser malos. Ya lo son por naturaleza. Tampoco obra en ellos el mal. Pero el mal que ellos obran, lo obran de acuerdo a Su voluntad inescrutable. El mal de ellos y su condenación es el juicio de Dios y Su castigo por los pecados. Dios ha querido castigarlos en ellos, pero también absolver a Su pueblo en el Hijo. ¿Quién le dirá “qué haces”?

    Que el mal que los malos hacen sea según la voluntad de Dios no quiere decir nunca que Dios obre el mal en ellos o que se complazca de este mal. Es lo único que se puede decir.

    Saludos cordiales,
    Jorge Ruiz

  3. uriel humberto

    si, a nosotros nos resta esperar a que cuando estemos en el tribunal de Cristo nos sean reveladas todas las cosas, todos los misterios, que ahora parecen indescifrables.

  4. Raymundo

    “Dios obra en el corazon de los malos para arrepentimiento y salvacion” (?)…pero no en todos los “malos”,,,Dios tambien los deja en sus pecados ya que no quisieron adorar a Dios como su Señor….Carta a los Romanos!!…Quien le diria a Dios…que haces??…Solo a Dios sea la Gloria!

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