Para que el Nombre del Señor Sea Santificado en Nuestra España

  “Abrid, pues, los ojos, oh españoles, y dejando a los que os engañan, obedeced a Cristo y a su Palabra, la cual sola es firma e inmutable para siempre. Estribad y fundad vuestra fe sobre el verdadero fundamento de los Profetas y Apóstoles, y la sola Cabeza de su Iglesia. ¿Por qué tenéis en poco al Señor y a sus mandamientos, y os sujetáis a el hombre de pecado, que os aparta de Cristo y de vuestra salvación? ¿Por qué preciáis tanto su dañosa doctrina con la cual él enreda las conciencias, y apacienta las almas con viento de vanidad? Si queréis muy claramente ver y entender esto, escudriñad solamente y considerad con atención la doctrina de Cristo y los Hechos de los Apóstoles, cojetándolos con los actos e historias de los Papas de roma, y hallaréis manifiestamente que hay tanta diferencia entre ellos, cuanta hay entre la luz y las tinieblas, y entre la apariencia, o sombra, y el cuerpo.

Por tanto, hermanos míos muy amados en Cristo, mirad por vosotros, tened cuenta con vuestra salvación, pensad de veras cuál sea vuestro deber. No recibáis en vano la gracia de Dios, que se os ofrece por la predicación del Evangelio, por el cual el piadoso Dios extiende las manos de su misericordia para sacar a los ignorantes del hoyo y lodo de la ignorancia, a su conocimiento y comunión. Por lo cual, si oyereis hoy su voz (como dice el Profeta) no endurezcáis vuestro corazón; antes desechando las doctrinas y tradiciones de los hombres mentirosos y engañadores, oid a aquel que no puede mentir, seguid a aquel que no puede errar; para que el nombre del Señor sea santificado en nuestra España, y que muchos, siendo instruidos por la Palabra de Dios, se conviertan de las tinieblas a la luz para que reciban por la fe en Jesu Cristo remisión de pecados, y la vida y bienaventuranza eterna. Amén”.

Cipriano de Valera, “A todos los fieles de la nación española”,

en Juan Calvino, La institución de la religión cristiana (Rijswijk: FELIRE, 1994), vol. 1, p. xxii.

 

Anuncios

  1. Raymundo

    Hermoso texto..lo mismo deseo para mi Mexico..lejano a la Doctrina de la Reforma y apegado al romanismo catolico…!!–Que Dios Nuestro Señor haga la obra para que solo El sea Glorificado!

  2. eliécer

    Raymundo y todo el mundo:
    México era el virreinato de la Nueva España, cualquier cosa escrita o dicha sobre España, en el período 1492 hasta 1824 le es aplicable a toda hispanoamérica, que era parte integral de España, y españoles sus súbditos. Y en los casos específicos de Cuba, Puerto Rico y Filipinas hasta 1898. Guinea Ecuatorial y Sáharawi hasta 1974. 🙂

  3. eliécer

    “Porque los hombres sean flacos y tropiecen, no por eso es flaca ni débil la verdad de Dios que han enseñado. Porque ellos desmayen, no desmaya ni falta ella…La verdad de Dios en nada depende de los hombres”

    (Juan Pérez de Pineda,

    “Epístola Consolatoria”)

    http://www.iglesiaevangelica

    elalfarero.com/historia-y-biograf-pineda/

  4. eliécer

    Reina protestante Juana III de Navarra. Aceptó la Palabra de Dios en su mente y corazón, la predicó en sus territorios, la enseñó a sus hijos y la bordó en su bastidor. Llegó a confesar: “Dios, por su gracia, me ha retirado de la idolatría y estoy muy dichosa por haberme recibido en su Iglesia”.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s