Delación y Control en las Iglesias: Un Caso de Prueba

Hace pocas semanas, se conoció un caso bastante curioso en Grand Rapids (Michigan, EE.UU.): una mujer fue denunciada por publicar en el boletín de su iglesia el anuncio de que alquilaba habitación a cristianos. Según el denunciante (anónimo), la denunciada, al especificar que quería sólo cristianos en su casa, estaba ejerciendo una discriminación por motivos religiosos. Increíble, pero cierto.

Podemos ver este caso como un caso extremo de remilgos e histeria dentro de las iglesias, de aquello que la dictadura ambiente de lo políticamente correcto puede llegar a producir. Y seguramente que sea así. Pero lo ocurrido también plantea otros interrogantes que por lo menos hay que considerar: ¿están siendo las congregaciones espiadas y controladas? ¿Qué le impide a los gobiernos, policía, etc., introducirse en las iglesias para controlarlas y dirigirlas desde dentro? ¿Algunos, o muchos, problemas en las congregaciones, divisiones, etc. no serían debidos precisamente a esto mismo? Y este control, ¿sólo se ejercería por medio de los miembros de base? ¿Qué le impide a los gobiernos promover y aupar un liderazgo que canalice a la iglesia en una determinada dirección?

Bueno, pues todo esto es, precisamente, lo que ha ocurrido en los países comunistas. A continuación, dejo la traducción de un párrafo en el que se explica la experiencia de las iglesias en Bulgaria durante el periodo comunista. Si lo de Michigan tiene algo que ver con esto, no lo sé. Vamos, seguramente que no. Pero, en todo caso, es bueno tenerlo presente.

“El liderazgo eclesial protestante sufrió un golpe aplastante. Incluso aquellos que no soportaron prisión fueron frecuentemente interrogados y en ocasiones recibieron palizas. Estas tácticas se usaron también contra muchos laicos, algunos de los cuales fueron apaleados regularmente para que dejaran la membresía de la iglesia. Sólo los cristianos más comprometidos perseveraron en su membresía eclesial. Y para acabar la tragedia, algunos de los pastores puestos en libertad, como el superintendente metodista Yanko Ivanov, murieron a los pocos meses de salir de una larga prisión.

El objetivo a conseguir era que las denominaciones protestantes se quedaran sin líderes y arruinar la reputación moral que las iglesias tuvieron, así como dar miedo a todos los que asistían a los cultos protestantes. Por estos medios, el gobierno consiguió ganar una completa supervisión sobre la vida de la iglesia e intimidar al pequeño remanente de miembros en un completo aislamiento y una inofensiva cuasi supervivencia. Desde aquel momento, las iglesias protestantes fueron completamente neutralizadas.

(…)

A las congregaciones se les endosó un nuevo liderazgo pro-comunista. Algunos de los nuevos líderes eran casi o completamente desconocidos y no habían estado en los registros eclesiales de sus denominaciones antes de estos acontecimientos. Algunos fueron ordenados apresurada e irregularmente y probablemente fueron gente catapultada hacia el liderazgo por la presión de los comunistas porque ellos eran más dóciles con el deseo del partido de controlar a las iglesias. Esta docilidad con los objetivos comunistas se descubriría a través de un continuo proceso de interrogación y coerción realizado a prácticamente todos los líderes o líderes potenciales. En aquellas sesiones se pedía a los que cedían que pasaran información regularmente acerca de los asuntos internos de la iglesia. Esta táctica creó un intenso miedo mutuo, desconfianza y deterioro en la vida de iglesia. En muchos lugares, las iglesias fueron práctica o verdaderamente destruidas por esta gente. Está registrado que en 1961 la asistencia a la iglesia bautista en Sofía disminuyó de 400-500 personas a sólo seis, y de una cantidad similar en la iglesia metodista a sólo cuatro. (…) Las iglesias en las ciudades a menudo sobrevivieron gracias a los pastores que les fueron endosados por los comunistas. El papel de estos nuevos líderes estaba lleno de ambigüedad. Algunos de ellos simplemente intentaron hacer lo que pudieron bajo circunstancias extremas, con la esperanza de ayudar a que la iglesia sobreviviera. Otros pudieron ser oportunistas que lo que querían era dirigir la iglesia a la ruina. Hasta el presente, hay controversias acerca de la imposición de algunos pastores por el gobierno donde la congregación o segmentos de ella sienten que el pastor que les fue designado intentó liquidar la iglesia”

Mojzes, Paul y Shenk, N. Gerald, “Protestantism in Bulgaria and Yugoslavia since 1945”, en Ramet, Sabrina Petra (ed.)., Protestantism and Politics in Eastern Europe and Russia. The Communist and Post-Communist Eras, (Durham and London, Duke University Press, 1992), pp. 215-216. Traducido por Jorge Ruiz Ortiz.

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  1. eliécer guillén

    Murió el Tirano que más sistemáticamente espiaba y perseguiía a los Cristianos, esperemos que Nuestro Dios Trino les de la libertad religiosa:

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