La Necesidad de una Iglesia Confesional

Afirmación 2010 tiene ya una semana de existencia en su versión en español. Si la han leído -cosa que no dejamos de recomendar efusivamente- podrán allí conocer un documento que alza una voz alta y clara acerca de los males que aquejan en nuestros días al mundo evangélico. Son muchos y multiformes, pero todos son síntomas que revelan la misma enfermedad: se puede afirmar que ellos no se hubieran dado si el mundo evangélico hubiera permanecido todavía arraigado a la Reforma y sus Confesiones de Fe. De las cuales, la de Westminster es la máxima expresión.

La Afirmación es un texto nacido de círculos reformados que, en general, mantienen un alto carácter confesional. Por ello, en cierto sentido, ni sus creadores, ni las iglesias de los mismos, ni los signatarios de la Afirmación tienen necesidad de un tal documento. La fe de ellos está expresada de manera positiva en las Confesiones de Fe y Catecismos de la Reforma, y gracias a ello, a lo largo de la Historia y hoy también, han podido ir eludiendo las diversas seducciones que periódicamente aparecen y se reproducen en las iglesias. La denuncia y rechazo de los errores es algo exterior a la Confesión misma, y precisamente ésa es la tarea a realizar por cada generación de pastores y teólogos. Seguir leyendo